lunes, 1 de junio de 2020

Ingreso Mínimo Vital: qué es y cómo se solicita y quién puede cobrarlo




Información web de RTVE

El Gobierno ha aprobado en el último Consejo de Ministros del mes de mayo el ingreso mínimo vitaluna prestación para los hogares más vulnerables. Cumple así in extremis un compromiso del acuerdo entre el PSOE y Unidas Podemos pese al tira y afloja entre ambos socios. El presidente Pedro Sánchez reiteró que la renta mínima se podrá empezar a cobrar en junio y llegará a unos 850.000 hogares. Los detalles se han publicado en el BOE (en pdf) y este lunes entra en vigor (1 de junio de 2020). 

¿Qué es la renta mínima?

Su nombre oficial es Ingreso Mínimo Vital (IMV) y se trata de una prestación mensual para los hogares en riesgo de pobreza que corre a cargo de la Seguridad Social. El Ministerio aclara que la medida "se suma a nuestro sistema de protección social y no será una medida transitoria". El IMV cubrirá la diferencia entre los ingresos familiares (incluidos salarios) y el umbral fijado para ese tipo de hogar denominado "renta garantizada".
¿Qué importe tiene?
La cuantía de la renta mínima oscila entre los 461,5 euros para un adulto que viva solo y los 1.015 euros para hogares de cinco miembros dos adultos con tres hijos o tres adultos y dos niños. La cuantía inicial se amplía en 139 euros por persona adicional. En el caso de las familias monoparentales se les garantiza una renta de entre 700 y 977 euros, dependiendo del número de hijos. Estos hogares tienen un complemento de 100 euros. Para el ejercicio 2020, la cuantía anual de renta garantizada en el caso de un beneficiario individual asciende a 5.538 euros.
¿A cuántos hogares beneficiará?
El Gobierno hizo una estimación inicial de un millón de hogares que luego rebajó a 850.000 en los que viven 2,3 millones de personas. La Seguridad Social calcula que unos 550.000 hogares padecen pobreza extrema en España, es decir, viven con menos de 230 euros al mes. El IMV pretende sacar de esa situación al 80 % de esas familias.
¿Cuáles son los requisitos?
Para solicitar la renta mínima es necesario ser residente en España, tener entre 23 y 65 años, haber vivido al menos tres años de forma independiente y cotizado un año a la Seguridad Social. Lo pueden cobrar personas de 18 años con hijos a cargo que lleven un año de residencia legal en España. Los requisitos son más flexibles para las mujeres víctimas de violencia de género o víctimas de trata de seres humanos y explotación sexual. Los perceptores deberán hacer la declaración de la renta y solo podrán ausentarse de España durante 15 días sin comunicación previa.
¿Cómo se comprobará el nivel de renta?
A los solicitantes se les hará un test de patrimonio neto, ingresos menos deudas, se descontará el valor de la vivienda habitual. El límite de patrimonio aumenta en función del número de personas del hogar y parte de 16.614 euros para una persona que viva sola, hasta 43.196 euros en el caso de una familia de cuatro personas. Escrivá ha indicado que el patrimonio neto no debe exceder en tres veces la renta anual percibida.
¿Qué ingresos sirven de referencia?
De forma general, el cálculo se realizará sobre los ingresos del año anterior. En este ejercico, como la crisis sanitaria ha provocado un empobrecimiento súbito de muchas familias, se podrá acceder al IMV con una declaración responsable si la proyección de ingresos anuales cae por debajo del umbral de renta garantizada. No se tendrán en cuenta las ayudas económicas públicas finalistas que hayan sido concedidas para cubrir una necesidad específica (becas o ayudas para el estudio, ayudas por vivienda, ayudas de emergencia, y otras similares).
¿Quién controla que se cumplan los requisitos?
El Instituto Nacional de la Seguridad Social que vigilará los requisitos y que los hogares sean reales, es decir, que no se generen de forma "espúrea" para cobrar la renta mínima lo que se comprobará con el libro de familia y el padrón municipal. Además es necesario presentar la declaración de la renta. Las ayudas quedan anotadas en el registro de prestaciones sociales públicas al que sustituirá una "tarjeta social digital".
¿Puedo trabajar y cobrar la renta mínima?
Sí, el empleo es compatible con el ingreso mínimo vital durante un tiempo, pero el Ministerio de Seguridad Social aún no ha detallado los plazos. El vicepresidente segundo ha especificado que la prestación no disminuirá en la misma cuantía que el salario para no desincentivar la inserción laboral y evitar la "trampa de la pobreza" (elegir entre aceptar un empleo o cobrar una prestación). La ayuda va ligada a la búsqueda activa de trabajo.
Me independizo para ir a la Universidad ¿puedo cobrarla?
No, uno de los requisitos es tener más de 23 años y haber cotizado al menos un año por lo que no pueden pedirla de forma indiscriminada todos los estudiantes universitarios españoles que estudien fuera de casa. Eso sí, los beneficiarios a quienes se reconozca dicha condición entre junio y diciembre no pagarán los precios públicos por servicios académicos universitarios para cursar estudios oficiales durante el curso 2020-2021.
¿Cuándo se solicita y se cobra la prestación?
Se podrá solicitar a partir del 15 de junio, el real decreto ha entrado en vigor este lunes 1 de junio. El Ejecutivo se ha comprometido a qué se cobre en el mes de junio, a medida que vayan llegando las solicitudes y se pretende que alcance de manera inmediata a 100.000 familias necesitadas que ya están cobrando la prestación por hijos a cargo. 
El Instituto Nacional de la Seguridad Social resolverá y notificará al solicitante en el plazo máximo de tres meses desde la fecha de entrada en su registro del expediente administrativo. En el caso de no hacerlo, se entiende que la prestación ha sido denegada.
¿Cómo se cobrará el ingreso mínimo vital?
En un principio se barajó un cobro trimestral, pero finalmente se abonará de forma mensual en 12 pagas mediante una transferencia bancaria. Todas las solicitudes que se cursen desde ahora hasta el 15 de septiembre se cobrarán con carácter retroactivo desde el 1 de junio.
¿Dónde se pide la renta mínima?
El ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, ha explicado que el acceso a la prestación será multicanal para facilitar que llegue a las familias más necesitadas porque un porcentaje significativo no la piden por su situación de marginalidad. Los beneficiarios pueden hacer la solicitud en la página de internet del SEPE (Servicio Público de Empleo Estatal), con una aplicación en el móvil o enviando la documentaciòn por correo ordinario. Habrá un teléfono 900 y un asistente virtual, pero también colaboran los ayuntamientos que firmen un convenio.
¿Cuánto costará la renta mínima?
La medida tendrá un coste anual de alrededor de los 3.000 millones de euros, según ha indicado el ministro de Seguridad Social. Escrivá ha  indicado que la renta garantizada media será de 10.070 euros anuales y la aportación del IMV será de unos 4.400 euros al año. En este año  se dispone de un crédito de 500 millones de euros para financiarla.
¿Cómo se financiará?
El dinero saldrá de los presupuestos del Estado como todas las prestaciones no contributivas de la Seguridad Social y se financiará con la batería de impuestos ya planteada antes de que estallara la crisis sanitaria del coronavirus.
¿Es compatible con las ayudas de las CC.AA.?
. El Gobierno ha consensuado con las comunidades autónomas que el ingreso mínimo sea “el mínimo de arranque” que después puede ser complementando con otras ayudas autonómicas ya existentes. Navarra y el País Vasco gestionarán el IMV a partir de 2021 lo podrían gestionar otras CC.AA, ya lo han pedido Madrid, Andalucía, Galicia, Comunidad Valenciana, Aragón, Cantabria y Castilla y León.
¿Se eliminan otras ayudas estatales?
Sí. Se reordenan las ayudas estatales cuyos objetivos se solapan con los del IMV. Se elimina la actual prestación de la Seguridad Social por hijo o menor acogido a cargo sin discapacidad o con discapacidad inferior al 33 por ciento.
¿Se cobra en otros países?
Sí, tienen programas similares a la renta mínima países como Reino Unido, Francia, Alemania, Bélgica o Italia (que la aprobó en 2019). En países nórdicos, como Finlandia o Dinamarca, el ingreso mínimo es un derecho social asentado.
¿Colaboran las empresas?
Los beneficiarios tendrán itinerarios de inclusión flexibles y adaptados a su situación. El sector privado participará en el diseño de estos itinerarios. Un sello de inclusión social acreditará a todas las empresas que ofrezcan oportunidades de empleo y formación a los perceptores del ingreso mínimo.
¿Cómo se persigue el fraude?
Existen infracciones muy graves, graves y leves, cuyo régimen sancionador va desde el apercibimiento a devolver seis meses de prestación o verse privado del IMV durante cinco años. Escrivá ha detallado que las penalizaciones se extenderán no sólo al beneficiario sino también al "cooperador necesario", en referencia al empresario que ofrece trabajo sin contrato ni cotización a la Seguridad Social. Con el fin de luchar contra la economía sumergida, el perceptor deberá hacer la declaración de la renta y tener una "tarjeta social digital" en la que se registran todas sus prestaciones.
¿Cómo se evalúa el IMV?
El resultado del ingreso mínimo vital y de las distintas estrategias y políticas de inclusión será evaluado anualmente por la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal, que emitirá una opinión. Se crea también una comisión de seguimiento del ingreso mínimo vital para cooperar con las autonomías y entidades locales, así como un consejo consultivo, como órgano de consulta y participación con las entidades del tercer sector y las organizaciones sindicales y empresariales.

martes, 26 de mayo de 2020

Alguien voló sobre el nido del cuco y la crisis del covid-19



Me dicen que le doy muchas vueltas a las cosas, es que  algunas veces la realidad no está lejos de la ficción, lo mismo de hoy, no es el ayer y menos será el mañana, así que intento reflejar lo que pienso al escribir en mi blog.
“Alguien voló sobre el nido del cuco”, una película de 1975 que está en nuestra mente por ser un clásico del cine, con cinco Oscars, mejor actor (Jack Nicholson), director (Milos Forman), actriz (Louise Fletcher) y mejor guión adaptado. Un película basada en la novel de Ken Kesey que lleva el mismo título, es una denuncia a los llamados “manicomios”, y de cómo eran tratados tanto a “locos y locas” a largo de la historia. Es un despertar a la libertad.
 Randle McMurphy (Jack Nicholson), un hombre condenado por asalto, y un espíritu libre que vive contracorriente, es recluido en un hospital psiquiátrico. La inflexible disciplina del centro acentúa su contagiosa tendencia al desorden, que acabará desencadenando una guerra entre los pacientes y el personal de la clínica con la fría y severa enfermera Ratched (Louise Fletcher) a la cabeza. La suerte de cada paciente del pabellón está en juego. (FILMAFFINITY).
Qué ha pasado con esta crisis del covid-19 y cómo ha afectado a las personas que presentan una discapacidad que surge por una enfermedad mental. Ellos y ellas ha sido y siguen siendo población de riesgo, por lo cual el confinamiento llega a sus máximos extremos, encerrarse con sus multitud de patologías, es que no hay ninguna diagnóstico igual. Es verdad que es un colectivo invisible, que se pasa muchas horas en casa y el resto en centros educativo, talleres ocupacionales, etc. los más graves en hospitales psiquiátricos sin miradas al mar. Pero con esta pandemia, la casa y sus cuatro paredes han sido para la mayoría de este colectivo su lugar de meditación y peregrinación, alguna visita tomada con máximas precauciones o ciertas llamada telefónicas para saber qué tal se encontraban, han sido muchas veces el único contacto con el mundo exterior.
En esta situación de cuarentena se ha disparado la medicación de este colectivo, un aumento en los fármacos para tranquilizar y poder dormir, no existen las terapias, se sufre un doble aislamiento al limitarles los recursos que en el día a día recibían y necesarios para desarrollar una vida normal como el resto de las personas, ya que son eso, “personas”.
Han sido muchas las recomendaciones que se han dado para el colectivo con problemas de salud mental que hacen referencia a los aspectos cognitivos, emocionales y de socialización, no fáciles de desarrollar con estas personas,  cuando la mayor parte de las citas con profesionales de la salud mental se han suspendido.
Las cuidadoras y cuidadores no profesionales de personas afectadas por una enfermedad mental, no lo tienen fácil, la verdad es que nunca lo han tenido, pero más en esta situación, son veinticuatro horas al lado, no hay descanso, además de tener que afrontar muchas situaciones inesperadas.
Ahora toca señalar esa otra pandemia que hace referencia la OMS y no es otra que el aumento de los trastornos mentales en personas que no los sufrían anteriormente, afectando a esas cuidadoras y cuidadores en el propio hogar, como a todo el personal sanitario y otros servicios esenciales, como puede ser todo el ámbito de los servicios sociales. El estrés y la ansiedad se pasean por todas las esquinas y pueden llegar a ser el inicio de situaciones más extremas y llegar a tener que desarrollar un tratamiento con secuelas futuras.
No podemos olvidarnos en esta pandemia de todo este colectivo que presentan un alto grado de vulnerabilidad, ni tampoco a las mujeres y hombres que los cuidan, hay que evitar que se añadan más personas a la lista de esta discapacidad que afecta ya por si a un alto número de habitantes en esta aldea global tan frágil, que es la tierra.   
“El dolor mental es menos dramático que el dolor físico, pero es más común y también más difícil de soportar”.C. S. Lewis.
Samuel N.P.

lunes, 25 de mayo de 2020

Señor presidente de Portugal, usted es un hombre valiente


 
Señor presidente de Portugal,
usted es un hombre valiente
“Hace siglos que los gitanos son tan portugueses como nosotros”
Señor presidente del Gobierno de Portugal
     Me complace enormemente darle las gracias, en nombre la Unión Romaní Española, así como en el de la UNION ROMANI INTERNACIONAL cuya vicepresidencia ostento, por sus clarificadoras palabras pronunciadas en la Asamblea Nacional de Portugal en defensa de los ciudadanos y ciudadanas gitanos de su país.
      En estos momentos, señor presidente, en que los 14 millones de gitanos que vivimos en el planeta estamos siendo atacados por racistas de todo pelaje que aprovechan los momentos de especial dramatismo que vivimos, a causa del virud-19, para descargar su odio contra nosotros, su testimonio nos reconforta y nos da ánimos para seguir luchando por mantener nuestra dignidad. “Hace siglos ―dijo usted días pasados― que los gitanos son tan portugueses como nosotros”.
     Bien sabemos que en su país hay núcleos de población gitana que lo están pasando especialmente mal, no solo porque la enfermedad les ha atacado con mayor intensidad sino, como reconoció su Secretaria de Estado de Integración y Migración, Claudia Pereira, porque “algunas de estas comunidades viven en lugares sin condiciones, en tiendas de campaña y campamentos donde algunos no tienen acceso a agua potable”.
     Nos gustaría que su ejemplo cundiera por el resto de los Estados que integran la Unión Europea. Sus palabras y su testimonio los vamos a difundir por todas partes porque no se nos ha olvidado lo que hace no mucho tiempo dijo en Lisboa Dezideriu Gergely, un ilustre gitano que ha ocupado importantes cargos en instituciones públicas europeas, así como el de Secretario de Estado del Gobierno de Rumanía: en muchos países, la situación de las comunidades gitanas, en lugar de mejorar, va de mal en peor porque se ha intentado convertir al pueblo romaní en chivo expiatorio de una serie de problemas sociales, mediante un mecanismo en que los gitanos son generalmente culpados de estos problemas y, lo que es más peligroso, es que esta idea ha ido tomando cuerpo en la opinión pública."
Usted, señor presidente, es un hombre valiente
     Lo sabemos porque lo ha demostrado a lo largo de su vida política, tanto cuantas veces ha sido ministro del Gobierno portugués, como durante su etapa de alcalde de Lisboa. Los españoles le agradecemos que, hace tan solo unos días, usted saltara en defensa de nuestro país contra lo expresado por el ministro de finanzas holandés, Wopke Hoekstra, que nos recriminaba no tener margen presupuestario para enfrentar la crisis del coronavirus. Usted dijo que sus palabras eran “repugnantes” y que pedir que Bruselas sometiera a España a una investigación era producto de su “absoluta inconsciencia”. ¡Bien!
     Por eso nos ha gustado mucho lo que el otro día le dijo usted en la Asamblea de la República al diputado Andre Ventura que quería encerrarnos: “Usted, señor diputado, lo que ha obtenido ha sido una gran respuesta de un campeón nacional y un gran jugador de nuestra selección”. Sabemos que usted se refería al futbolista internacional portugués, Ricardo Quaresma, que es gitano y juega en el Kasimpasa de Turquía.
     El futbolista calificó las palabras del diputado como “populismo racista que pretende enfrentar a unos hombres contra otros”. Sepa, señor presidente, que, en este mes de mayo, celebra el mundo libre la derrota definitiva del nazismo. Medio millón de gitanos y gitanas entregaron sus vidas bajo las botas asesinas de quienes nos consideraban inferiores. Por eso nos aterra pensar que todavía hoy haya quien piense igual que los genocidas nazis y que incluso, algunos presidentes de gobiernos europeos, guarden silencio, o alienten a los más violentos que pretenden eliminarnos.
     Sus palabras, señor presidente del gobierno portugués, así como su comportamiento, nos consuelan y nos animan en la lucha. Ojalá sirvan de ejemplo. Le damos las gracias en nombre de toda la gente de buena voluntad, en nuestro idioma universal:
     Sastipen thaj Mestipen (Salud y libertad)
    Te aves baxtaló (Que sea feliz) Tradicional saludo de los gitanos europeos
 
Juan de Dios Ramírez-Heredia
Abogado y periodista

Vicepresidente de la Unión Romaní Internacional

 

domingo, 17 de mayo de 2020

La crisis del COVID-19 y las personas con discapacidad


Volvemos a la ida y vuelta del vinilo, cara A y cara B, desde escuchar la voz de Sarah Vaughan, 1955, pasando por Elvis Costello o  The River de Bruce Springsteen, así paso el tiempo necesario para poder escribir este post.
Me viene a la mente el recuerdo de Erik Weihenmayer que se convirtió en la primera persona ciega de la historia en coronar la cima del Monte Everest, también de Mª Teresa Perales, nadadora paraolímpica, ganó 26 medallas, a los 19 años perdió la movilidad desde la cintura hasta los pies a causa de una neuropatía, o el mismo Stevie Wonder, ciego de nacimiento y unos de los mejores músicos y compositores a nivel internacional. Esto son algunos ejemplos de que no hay personas “discapacitadas” ni “minusválidas”, hay personas con discapacidad, bueno que les puede faltar un brazo, una pierna, no oyen, un poquitito más bajo de lo “normal”, yo mismo tengo que usar gafas para poder realizar las actividades diarias, realmente son personas muy válidas y capaces como cualquiera.
En España hay actualmente más de cuatro millones de personas con discapacidad, el 9% de la población total. Lo importante es que este colectivo presenta distintas situaciones de desigualdad y que deben afrontar en el día a día, mucho más que las personas sin discapacidad. Así que muchas de esas desigualdades se ven incrementadas en una situación de crisis como es la del COVID-19, en palabras de .António Guterres, Secretario General de la ONU, ha denunciado esta situación y ha declarado que «debemos garantizar la igualdad de derechos de las personas con discapacidad al acceso a los cuidados sanitarios y a los procedimientos que les salven la vida«. Ha urgido también a los Gobiernos a que las personas con discapacidad estén en el centro de la respuesta al COVID-19 y en los esfuerzos de recuperación.
El Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo, por el que se declara el estado de alarma para la gestión de la situación de crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19 (BOE 14 marzo 2020) modificado por el Real Decreto 465/2020, de 17 de marzo (BOE 18 marzo 2020), ha declarado el estado de alarma y ha establecido una serie de medidas, algunas de las cuales se comentarán a continuación por afectar a las personas con discapacidad y sus familias.
 
Estas instrucciones sirven para aclarar que las personas con discapacidad, que tengan alteraciones conductuales, como por ejemplo personas con diagnóstico de espectro autista y conductas disruptivas, el cual se vea agravado por la situación de confinamiento derivada de la declaración del estado de alarma, puedan realizar los desplazamientos que sean necesarios, siempre y cuando se respeten las medidas necesarias para evitar el contagio. 

Ahora llega el COVID-19 y deja en casa a miles de personas con discapacidad y con unas medidas estricta que llevan a un efecto desolador sobre esas personas y sus familias, que se complica mucho más si se tiene una discapacidad psíquica o intelectual. Pero aún podemos hablar de más desigualdades que no son otras que el no contar la familia con recursos económicos suficientes o con las capacidades adecuadas para poder atender a sus hijos e hijas las veinte cuatro horas. A todo esto habría que añadir los contactos sociales, los grupos de amistades, ya por si no es fácil de establecer en situaciones normales, también lo agrava la crisis, así como el tiempo de ocio y de trabajo Tampoco podemos olvidar que parte de esa población reside en el medio rural donde la brecha social es más amplia.   

Ante esta crisis que llegó sin avisar, al menos sin estar preparados ni concienciados con lo que nos venía, qué hacer con las personas con discapacidad para poder al menos minimizar los riesgos con esta población. Es importante que cuidadoras y cuidadores tenga una buena información tanto de las medidas para prevenir contagios como recursos adaptados a cada situación familiar y a cada persona con discapacidad en particular. El contacto vía telefónica o a través de internet entre la familia, las personas con discapacidad y los profesionales de los centros, en caso de que estuviesen en alguno de ellos, es de suma importancia.  

Los y las profesionales que trabajan con las personas con discapacidad, tanto educadores y  educadoras sociales, trabajadores y trabajadoras sociales, psicólogos y psicólogas, profesorado, cuidadoras y cuidadoras, monitores y monitoras, se tendrán que plantear nuevas estrategias de intervención, adaptándolas a las nuevas situaciones. 

Dicen que esta pandemia nos reforzará en valores y solidaridad, pues las personas con discapacidad esperan de la sociedad y de la comunidad más cercana que todo lo que se construya de manera positiva les pueda influir para poder crecer en un entorno inclusivo real.   

“No tengo complejos de ninguna clase; la vida sigue y yo también. Lo único que quiero es que me miren con dignidad.”
Jazmín Esparza
 
Samuel N.P. 

miércoles, 13 de mayo de 2020

Fernando Simón y la nueva masculinidad



Artículo de Ana Requena Aguilar, 11 de mayo de 2020, eldiario.es

Fernando Simón se ha convertido en el tipo amable que se cuela en casa cada día para hablarnos de la pandemia. El experto es un fenómeno fan pandémico del que se hacen memes, chistes y canciones. Claridad, calidez, cercanía, calma, mesura. Puede que Fernando Simón se esté convirtiendo en un icono de la nueva masculinidad o, más bien, en la prueba de que la masculinidad puede expresarse de otra manera.
Hay un factor que ha ayudado a que las cualidades de Simón sorprendan y agraden aún más: su contraposición a las figuras de autoridad que durante las primeras semanas participaban en las ruedas de prensa diarias. Los responsables de la Policía Nacional, la Guardia Civil y las Fuerzas Armadas comparecían cada día al lado del experto y performaban el ejemplo más clásico de masculinidad y autoridad. Caras de una seriedad casi impostada, enfadada a veces, tonos engolados, dureza en las frases y en la expresión no verbal.
A este despliegue se añadía un lenguaje bélico que parecía responder más a la necesidad de justificar la presencia de uniformados que al anhelo de la población de sentirse cuidada y debidamente informada. Hasta los uniformes hacían que nos fijáramos más en aquel tipo de jerseys y camisas estándar que simplemente salía a contar lo que sabía.
Lo que probablemente sorprende de Simón es la falta de arrogancia. Es un experto que, frente al lenguaje bélico, a las maneras duras y a la condescendencia, frente al estereotipo del sabiondo, maneja códigos opuestos. Despliega conocimiento, pero con humildad, reconoce errores o, al menos, la posibilidad de tenerlos, utiliza un lenguaje cuidadoso que deja a un lado la competición. En suma, no escuchamos a alguien que busca reforzarse mediante formas expansivas o que quiere demostrar todo lo que sabe sin importar lo demás, sino a un hombre que cuenta y responde, con sus aciertos y sus errores.
"Entiendo perfectamente las necesidades de información y poquito a poco voy aprendiendo cómo funciona lo que se publica, lo que no se publica. Pero me va a perdonar el periodista, creo que hace un flaco favor a España hablando de suspender o no suspender en este proceso. En este proceso vamos juntos y, si suspende uno, suspendemos todos. Tenemos que tener cuidado con algunas de las expresiones que usamos, nadie ha suspendido, todas las comunidades autónomas, todos los servicios de salud han hecho un trabajo excepcional", decía en una de las últimas ruedas de prensa en el mismo tono suave de siempre. En su afirmación mostraba empatía y reconocía aprendizaje. También reprendía a un periodista, pero lo hacía sin perder las formas y para reconducir la conversación del terreno de la competencia al de la cooperación.
En suma, es lo opuesto a la masculinidad a la que solemos asistir. La masculinidad rehúye la humillación y reconocer aprendizaje o mostrar empatía y humildad es entendido muchas veces como tal. La virilidad tradicional se construye sobre las formas agresivas, la competición y la necesidad de quedar por encima de tus interlocutores. También sobre la explicación permanente a otros entendida como la certeza de que el conocimiento y la palabra propia siempre es pertinente y no necesita de los demás. A Simón le escuchamos casi con la sensación de que a él también le interesaría escucharnos.
Así que, en medio de esta pandemia, asistimos a una forma distinta de ejercer públicamente la masculinidad. Ojalá cunda el ejemplo y tengamos más 'simones' y menos 'señoros'.

domingo, 10 de mayo de 2020

El abrazo de la serpiente y la crisis del Covid-19 en las tribus indígenas de la Amazonia


 
Hace unos días fallecía por coronavirus en Leticia, capital del departamento de Amazonas, el actor indígena y activista Antonio Bolívar, famoso por su papel en la película colombiana “el abrazo de la serpiente”.
“El abrazo de la serpiente”, es una película dirigida por Ciro Guerra, en el 2015 fue nominada a los premios Oscar como mejor película de habla no inglesa. Cuenta la historia de Karamakate que fue en su día un poderoso chamán del Amazonas; es el último superviviente de su pueblo y vive en lo más profundo de la selva. Lleva años en total soledad, que lo han convertido en "chullachaqui", una cáscara vacía de hombre, privado de emociones y recuerdos. Pero su solitaria vida da un vuelco el día en que a su remota guarida llega Evan, un etnobotánico norteamericano en busca de la yakruna, una poderosa planta oculta, capaz de enseñar a soñar. Karamakate accede a acompañar a Evan en su búsqueda y juntos emprenden un viaje al corazón de la selva en el que el pasado, presente y futuro se confunden, y en el que el chamán irá recuperando sus recuerdos perdidos. (FILMAFFINITY).
Existe una vulnerabilidad extrema de las tribus indígenas de la Amazonia a las enfermedades de tipo respiratorio, la propia historia ya les ha dejado huella. La conquista de América por parte de Europa, en la que el Estado Español ha sido muy protagonista, a partir de 1492 diezmó a la población indígena en más del 90%, pero no fueron las armas solamente, las enfermedades que acompañaban en todas estas invasiones fueron aniquilando poco a poco pueblos enteros, con ellos también desaparecieron una forma de vida, alterando sensiblemente a la propia naturaleza.
Cuando vuelven los europeos a la Amazonia en el siglo XIX, recolectores de caucho, mineros en busca de oro,…, trajeron con ellos el sarampión, la malaria, la viruela,…, multitud de enfermedades que no se conocían, pero contagiaron a las tribus indígenas que no tenía ningún fármaco conocido en su sabiduría que pudiese curarles.
La cuenca del río Amazonas está ocupada por un gran número de poblaciones indígenas, más 800.000 viven en Brasil. La reserva del Valle de Javari, que alberga unos 25 grupos étnicos diferentes, han opado por vivir totalmente aislados, habitan todos los componentes de la unidad familias en la misma casa, con espacios pequeños, abuelos, abuelas, padres, madres, hijos e hijas, todos juntos.  Ante esa situación, el contagio de alguno de ellos llevaría a enfermar al resto, por lo que el riesgo es ilimitado en estas poblaciones. A todo esto le sumamos la falta de recursos sanitario que pudieses prevenir la acción mortal de esta pandemia mundial.
Hoy día toda la Amazonia está en peligro, la pandemia ya les llegó antes, la tienen ahora y la tendrán. Les llegó con las invasiones Europas del siglo XV para espoliar sus recursos, lo siguen haciendo ahora, eliminado todas las riquezas forestales y minerales, y con ello a todos los pueblos indígenas. Pero al menos los hombres y mujeres de la cuenca del Amazonas pueden seguir su lucha en defensa de su territorio y cultura. Pero qué ocurriría si el coronavirus entra en la selva, sin medios para combatirlo, es posible que esta pandemia tan agresiva se lleve a todo un pueblo antes de la llegada del personal sanitario.
Estas poblaciones indígenas tienen grandes conocimientos sobre remedios medicinales, plantas que les curan de sus dolencias, el bosque es su farmacia, pero el Covid-19 no tiene antídoto en estos lugares. En el 2018 un programa de salud denominado Mais Médicos, trajo a cientos de profesionales cubanos de la medicina a la selva de Brasil realizando una gran labor preventiva.
La llegada del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, culpable de todo la invasión de la cuenca del Amazonas, al menos en la parte que le corresponde, dejando los pulmones del planeta huérfanos de todo, el mismo que obligó al personal sanitario cubano a que se marchasen de  Brasil, precarizando la asistencia sanitaria en las poblaciones indígenas y abandonándolas a su suerte. Si Bolsonaro quiere exterminar a la población indígena, puede que esta epidemia del Covid-19 sea su gran momento.  
La directora de COIAB (Coordinadora de Organizaciones Indígenas de la Amazonia, ha dicho “exigimos la retirada inmediata de todos los intrusos, mineros, madereros, cazadores furtivos, narcotraficantes, acaparadores de tierras, misioneros y turistas que pueden ser focos de transmisión”.
Como europeos les debemos mucho a las poblaciones indígenas, como españoles también, al ser personas del mundo no podemos olvidar que esta pandemia es global, que no tiene fronteras ni muros que la detengan, que si perdemos a las poblaciones que habitan la cuenca del Amazonas, perderemos también aquellos y aquellas que la  están defendiendo por su enorme biodiversidad esencial para el futuro del planeta.
«Este mundo no va a cambiar a menos que estemos dispuestos a cambiar nosotros mismos.» Roberta Menchú, líder indígena guatemalteca, premio Nobel de la Paz.
Foto post de la película “el abrazo de la serpiente”.
Este post está dedicado a todas las minorías étnicas de nuestro planeta ya que tienen unos derechos que les pertenecen.
Samuel N.P.

domingo, 3 de mayo de 2020

Renta básica, ingresos mínimos, la utopía cada vez más cerca o el suicidio pausado de los colectivos más vulnerables.


Con la crisis de COVID-19 el Vicepresidente Segundo del Gobierno y Ministro de Derechos Sociales y Agenda 2030, anunció hace unos días que se va a poner en marcha un recursos que se llama “ingreso mínimo vital puente”, que tiene carácter de “urgencia” y que su finalidad es garantizar que las personas más vulnerables tengan unos ingresos mínimos para poder cubrir sus necesidades básicas. Será una ayuda coyuntural y excepcional, lejos de la idea de poner en marcha una Renta Básica Universal, y que en algún momento el partido político “Unidas Podemos”, el mismo al que pertenece el Vicepresidente, defendió en su programa electoral.
 
A la vez que se anuncia esta medida, vuelve al debate político y de la calle, la idea y la necesidad de una Renta Básica Universal, algo que en este país se ha pretendido obviar, como si fuera una idea disparatada, puesta en la mesa por personas que están con la mente en las antípodas.
En estos momentos me viene a la cabeza el libro “Utopía para realistas” de Rutger Bregman que he leído hace un tiempo, quería saber más sobre la Renta Básica Universal y comprenderla para poder fundamentar mejor su necesidad. Del propio libro saca unas notas que me ayudaron a reflexionar y poder entender mejor la realidad de una utopía, entre ellas me convencí que la Renta Básica Universal erradicaría la pobreza y las desigualdades existentes, que los demás recursos que se pongan no dejarán de ser pequeños “empujoncitos” que  sirven para hacer la pobreza ligeramente más soportable, así lo expresa en el libro Rutger Bregman.
Lo que está claro es que en estos momentos de crisis no hay tiempo para el debate sobre la Renta Básica Universal, hay una prioridad que es el poder ayudar a las personas con más necesidades, ya que ahora es lo que urge, y la Renta Básica Universal llevaría tiempo consensuarla, pero eso no quiere decir “aparcarla”.
Pero realmente qué es la Renta Básica Universal, pues muy sencillo, una aportación económica que sale de las arcas del Estado y que va dirigido a todas las personas, por eso, por ser personas, independientemente de su condición social. Esos no daría unos mínimos para tener cubiertas las necesidades básicas sin tener que estar continuamente justificando el no tener para comer, ni que te inunde la burocracia para fundamentar esa necesidad.
Decía el filósofo, médico y economista, Bernard de Mandeville,  “es manifiesto que en una nación  libre donde no se permiten los esclavos, la riqueza más valiosa es tener una multitud de pobres”. Es que España por la crisis del COVID-19 ha aumentado de seis a diez millones las personas que demandan ayudas en los Servicios Sociales, es verdad que es una situación excepcional, vale, pero se puede alargar en el tiempo si lo dejamos pasar y no le damos una solución a corto y medio plazo. Y en eso estamos, unos Ingresos Mínimos Vitales Puente ahora y mañana una Renta Básica Universal.
Es verdad que las diferentes Comunidades Autónomas ya cuentan con un recurso que cubre las necesidades básicas, en Castilla y León se llama la Renta Garantizada de Ciudadanía, y a pesar de contener enormes dificultades que la burocratizan y no la simplifican, es  un apoyo para poder salir de la situación en que se encuentran las  personas más vulnerables, pero la realidad es que le faltan otros recursos que la complementen, parte de las personas se dispersan en el tiempo con esta ayuda.
Creo que no es más humillante para una persona que hacer una cola para que le puedan dar una bolsa de comida, arroz con lentejas. Es necesario cubrir las necesidades con recursos para que cada persona, cada familias, pueda hacer su compra para alimentarse, no marcarle lo que tiene que comer. Tenemos un ejemplo claro y no es otro que lo que hizo la Comunidad de Madrid, comida precocinada para paliar la alimentación de los y las menores como compensación al cierre de los comedores, no es despreciable o indigno.
“No es una Utopía acabada lo que deberíamos desear, sino un mundo donde la imaginación y la esperanza estén vivas y activas”. Bertrand Russell (filósofo, matemático, lógico y escritor británico ganador en 1950 del Premio Nobel de Literatura).

Samuel N.P.
 
 

domingo, 26 de abril de 2020

Viento del norte: la solidaridad en momentos de crisis por el COVID-19


El viento que sopla del norte llamado la “tramontana”, suele ser frío y fuerte, así nos llegó esta pandemia que estamos pasando, fría y fuerte.
El COVID-19 ha llegado muy rápido a nuestro país, sin apenas posibilidades de tener una mínima previsión, ni siquiera de conocer cómo afrontar esta crisis, pero la realidad es que no es algo pasajero y que miles de personas se están muriendo. Pero ante tanto caos, surge la “solidaridad” que se extiende por todos los rincones.
En sociología, solidaridad se refiere al sentimiento y la actitud de unidad basada en metas o intereses comunes, se refiere a ayudar a los demás sin recibir nada a cambio.
Émile Durkeim, un gran sociólogo distingue entre solidaridad mecánica y orgánica. La solidaridad mecánica se desarrolla en sociedades en que las personas se diferencian poco entre sí, y la cohesión social se obtiene gracias a los valores, creencias y tradiciones. Este tipo de solidaridad es propia de comunidades pequeñas donde existe una conciencia colectiva que se origina en el sentimiento de apoyo mutuo y compartir para buscar el bien del grupo. La solidaridad orgánica es propia de las sociedades industrializadas, las grandes ciudades, sobre todo los países más capitalistas. Este tipo de solidaridad cada miembro posee una parte de los conocimientos generales y sus recursos, por lo que todos dependen de todos, cada individuo tiene una función, si uno falla se perjudica el resto.
Ahora surge otro tipo de solidaridad, la llamada “solidaridad social”, un concepto moral referido a la capacidad o actitud de los individuos de una sociedad para ayudarse y apoyarse unos a otros en aspectos puntuales de la vida cotidiana.
A los largo de la historia han surgido numerosas situaciones de solidaridad social en todo el mundo. Quiero hacer referencia a dos en España, la que fue originada a raíz de los brutales atentados terroristas del metro de Madrid, el 11 de marzo de 2004, donde todo el vecindario de las estaciones cercanas salió de sus casas y fueron los primeros que llegaron para socorrer a los heridos. Otra surgió a través del movimiento social de apoyo que se organizó cuando el petrolero Prestige se hundió en el 2002 frente a las Costas de Galicia, ocasionado un vertido de crudo que provocó uno de los mayores desastres ecológicos surgidos en nuestro país.
Las políticas sociales de las sociedades democráticas permiten establecer solidaridad a través de sustentar unos derechos sociales que permite redistribuir los bienes y luchas contra la exclusión social, construir una país en igualdad. Pero hay momentos, como el caso de esta crisis, donde es necesaria la implicación de toda la comunidad, dando muestras de solidaridad para poder seguir adelante.  
Lo que ha pasado en la crisis originada por el COVID-19, lo hemos dicho anteriormente, nos llegó como un cuarto plato en un banquete, sin esperarlo y que nos llevó a una indigestión durante toda la noche. La capacidad de reacción del Gobierno no permitía ningún paso en falso, por eso no fue lo suficientemente rápida para que al menos se pudiese prevenir lo que es una de las pandemias más sangrantes de nuestro tiempo, además mundial.
Pero a pesar de que la situación es grave, aún así,  la población ha sido capaz de organizarse en los que ya hemos señalado como “solidaridad social”. Surgen grupos que desde sus casa elaboran mascarillas, batas, hacen las compra a personas mayores o enfermas,…, empresas que se adaptar y cambian sus sistema de producción para elaborar elementos esenciales para los hospitales,  músicos, cineastas, todos tipo de artistas que montan sus espectáculos para conseguir aportaciones económicas para comprar material sanitario o simplemente para entretener a los que estamos en casa, las ONGs poner en marcha sus propios recursos multiplicados por 300%, al final son miles de iniciativas que ayudarán a salir de esta situación. Es de destacar como la propia la gente es capaz de desarrollar estructuras organizativas de trabajo en equipo, cooperación y una perfecta coordinación, pongo de ejemplo la plataforma berciana contra el COVID-10 de la Comarca del Bierzo.  
En esta pandemia también hay que nombrar a las Asociaciones de Voluntariado del medio rural, las que están desarrollando las solidaridad antes, ahora y después de esta crisis, las que cuando todo esto pase, van a seguir al pié del cañón, sin bajar la guardia, las mismas que muchas veces no valoramos, son invisibles, pues no cuentan con los recursos y las infraestructura suficiente para poder darse a conocer en los medios de comunicación, pero están, así que nombraré a cuatro de ellas con la que trabajo desde los Servicios Sociales y a las que agradezco su esfuerzo,  Flavium de Cacabelos, CAVILPO de Carracedelo, TRIVADO de Toral de los Vados y Hormigas de Camponaraya, están también en la Comarca del Bierzo, todas ellas realizando sus acciones en poblaciones entre cinco mil y dos mil habitantes.
Al final el coronavirus cuando pase no nos hará mejores, el ha sido el causante de llevar el dolor y la desesperación a muchas familias, que ni siquiera han podido despedirse de sus seres queridos, mostrando un gran sentimiento de rabia e impotencia. Tendremos que ser nosotros los que  cambiemos este tipo de sociedad, para ello hay que comenzar por cambiar nuestro propio interior, definir muy bien el valor de la solidaridad y desarrollarlo en cualquier momento. Lo mejor del día después vendrá de las actitudes que mostremos en nuestros comportamientos. Esta situación nos debe llevar a una gran reflexión para decidir en qué mundo queremos vivir y que planeta le queremos dejar a las generaciones futuras.
“Muchas gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, pueden cambiar el mundo”. Eduardo Galeano
Samuel N.P.

La Diputación de León concurre a cinco proyectos europeos de desarrollo rural


Está previsto que las convocatorias del programa Erasmus+ se resuelvan en el último trimestre de este año para la inmediata puesta en marcha de las propuestas seleccionadas y dotadas de financiación
La Diputación de León concurre con cinco proyectos al programa Erasmus+, estrategia europea dirigida a fomentar el crecimiento, el empleo, la justicia social y la inclusión, así como la cooperación europea en el ámbito de la educación y la formación. A través de la financiación de proyectos, tiene por objetivo promover la equidad y la inclusión facilitando el acceso de los participantes que proceden de entornos desfavorecidos y con menos oportunidades. La institución provincial leonesa ha presentado, como líder o en el marco de su participación en la AECT León-Bragança, un total de cinco proyectos cuyas convocatorias está previsto que se resuelvan en el último trimestre de este año para la inmediata puesta en marcha de los programas seleccionados y dotados de financiación.
Dos estos ellos están liderados por la Diputación Provincial de León. El primero se centra en la educación para adultos y cuenta con la colaboración de ocho socios (empresas, asociaciones e instituciones) de diversos países de la UE. Parte del constatado y progresivo envejecimiento de la población europea, especialmente en las zonas rurales. En este contexto, el proyecto que lidera la institución provincial leonesa pretende implementar medidas innovadoras para prevenir el deterioro cognitivo de los ancianos, especialmente la memoria y otras funciones cognitivas superiores como el lenguaje, la orientación, la atención, la concentración o el cálculo. Con ellos se pretende fomentar y facilitar su autonomía y participación activa en el entorno social en el que residen. Este proyecto está basado en la experiencia exitosa que la provincia de León ha venido desarrollando durante los últimos años a través de la implementación de los que se ha denominado ‚talleres de memoria’, que promueven la adquisición de hábitos que mejoran la actividad mental e intelectual de la gente mayor. El presupuesto de este proyecto, basado en la aplicación de las tecnologías digitales, asciende a 246.340 euros. 
El otro proyecto que encabeza la institución provincial leonesa, denominado ‚Leaders’, con cinco socios colaboradores de cuatro nacionalidades diferentes, entre ellos la Asociación de Mujeres Leonesas del Medio Rural (Amulemer), propone favorecer la incorporación de la mujer al tejido empresarial rural para luchar contra la despoblación en el ámbito europeo. Con un presupuesto de 232.780 euros, este proyecto plantea el aprendizaje por proyectos y retos, así como el desarrollo de una guía metodológica adaptada a las potencialidades del empleo en el medio rural.
Por otra parte, la Diputación de León, en el marco de la Agrupación Europea de Cooperación Territorial (AECT) León-Bragança, compuesta por la institución provincial leonesa y la Cámara Municipal de la localidad lusa, concurre a la convocatoria de Erasmus+ con otros tres proyectos. Uno de ellos está dirigido a promover la inclusión social y educativa de niños y jóvenes afectados por alguna situación de protección; otro aborda la capacitación y desarrollo de habilidades para lograr la participación ciudadana de determinados colectivos, y un tercero propone la elaboración de un plan de formación para apoyar las políticas europeas que buscan hacer del Patrimonio Cultural Europeo un factor económico y de desarrollo social. La AECT León-Bragança celebró su sesión constitutiva el 17 de mayo de 2016. Desde entonces, ha liderado y participado en diversos proyectos que han competido en diferentes programas europeos y ha desarrollado diversas actividades deportivas, culturales, formativas y económicas.
Información: web de la Diputación de León

martes, 21 de abril de 2020

Te doy mis ojos



“Te doy mis ojos” es el título de una película dirigida por Icíar Bollaín, interpretada por Laila Marull y Luis Tosar, fue premio Goya a la mejor película en el 2003. La historia ocurre en Toledo, narra la violencia machista y las desigualdades existentes entre mujeres y hombres.
Tenía que escribir un post sobre la violencia de género en momentos de esta crisis por el coronavirus que nos está llevando a estar confinados en un Estado de Alarma. El post lo empecé más pronto que después, en cuanto conocí la historia de Malak al Zubaidi. Malak era una chica de veinte años que ya no le fue suficiente con sufrir la devastación de la guerra y el hambre en Irak, también el machismo agravado por el confinamiento le llevó a morir quemada por su propio marido. Pero a diferencia del silencio en muchos países del mundo por estos asesinatos, su hermana denunció su muerte a través de las redes sociales y dijo que “al menos que se sepa la verdad de la muerte de mi hermana, espero que alguien haga algo, que lo haga ya, pues la próxima víctima está delante de vuestros ojos”.  
La realidad es que por culpa del coronavirus muchas mujeres se ven rodeadas de una doble pandemia, el propio virus y sus maltratadores con los que tienen que vivir y compartir el día a día, no hay distancia social, ésa misma ya no existe, despareció en el momento en que los dos deben estar en casa juntos las veinticuatro horas.
La realidad es que todo ha llegado muy deprisa, sin tiempo para prevenir, ni siquiera ser capaza de improvisar, las mujeres se han quedado sin posibilidad de respuesta, lo mismo que las instituciones que las deben proteger.
El miércoles 21 de abril de 2020, el BOE publica el  Real Decreto-ley 12/2020, de 31 de marzo, de medidas urgentes en materia de protección y asistencia a las víctimas de violencia de género. Son medidas as medidas adoptadas a raíz del impacto económico y social originado por el COVID-19 y que esta situación están provocando un especial impacto en determinados colectivos de personas especialmente vulnerables que deben ser objeto de protección por parte del Gobierno, entre ellas las mujeres víctimas de violencia de género y sus hijos e hijas. Se establece en el Decreto la necesidad de poner en marcha medidas imprescindibles para atender la necesidad de protección, asistencia y atención de las víctimas de la violencia de género en una situación de excepcionalidad y en la que la convivencia con el agresor supone un riesgo cierto a su integridad física y moral.
La realidad es que las llamadas el servicio de asistencia para mujeres víctimas de violencia de género, han aumentado un 30,7% durante el Estado de Alarma decretado por la pandemia del coronavirus, respecto al mismo periodo del año pasado. También las consultas online a este servicio se han incrementado en este tiempo, ya que se han registrado cinco veces más que en 2019.
 
Ante esta situación, muchas mujeres y sus hijos e hijas, no viven un confinamiento en su hogar, no existe el espacio de compartir en igualdad, viven un verdadero aislamiento social, llegando a la sumisión de ellas ante el agresor para poder protegerse al menos del daño físico.
El Gobierno establece en esta pandemia que el Servicio de Atención a las Víctimas de Violencia de Género y a sus hijos e hijas es “esencial”,  pues dotemos a estos servicios de los recursos necesarios para la atención urgente, la presencial, los pisos de acogida, etc. Con una especial atención a las víctimas de la violencia machista en el medio rural.  
Esta crisis ha conseguido un grado elevado de solidaridad, también es necesaria que dicha solidaridad logre empatizar con la prevención de la violencia machista como responsabilidad comunitaria, ahora más nunca.
Allí donde alguien lucha por su dignidad, por la igualdad, por ser libre… mírale a los ojos”. Bruce Springsteen
Samuel N.P.