Mostrando entradas con la etiqueta Familia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Familia. Mostrar todas las entradas

lunes, 2 de octubre de 2023

La Educación Social entre el "norte" y el "sur"

 


Foto de Ugur Gallenkus

Ugur Gallenkus es un fotógrafo turco, residente en Estambul, usa fotografías en las que combina imágenes de situaciones conflictivas con escenas del mundo cotidiano. En su trabajo contrasta los dos mundos, el “norte” y el “sur”, una sociedad de consumo y otra de pobreza, la paz y la guerra, la comodidad y la huida hacia la búsqueda de otros lugares donde vivir…

Todos sabemos que tanto el “norte” como el “sur” son algo más que conceptos geográficos, así lo muestra Ugur Gallenkus en su realidad virtual. Aunque designemos por “norte” a los países más avanzados, por nivel económico y tecnológico, y el “sur” todo lo contrario, la realidad es que todo “norte” tiene su propio “sur”.

Así tenemos un “sur” en nuestro pueblo, en el barrio en que vivimos, …, y el colectivo de menores en sus centros educativos, espacio en el que deberíamos de priorizar por ser el lugar de formación y desarrollo personal, y donde parte de este colectivo está siendo protagonista de las noticias, actos violentos, agresiones sexuales, machismo pornográfico, acoso escolar, discriminación por el color de la piel, la diversidad sexual o poseer otras capacidades.

Por eso la Educación Social como muestra Ugur Gallenkus en sus imágenes, está en la frontera de las personas vulnerables y las que no lo son, las que están en riesgo y las que no, las más frágiles y las que mantienen apoyos cercanos, también es importante la intervención en el desarrollo comunitario para mejorar la calidad de vida de todos y de todas. Ya es momento de dejar de un lado tanto protocolos, es el turno de una profesión que tiene entre sus funciones detectar y prevenir situaciones de riesgo, planificar y programar junto con otras diciplinas como es el Trabajo Social, la Psicología, la Pedagogía, …, equipo multidisciplinares que trabajando codo a codo con otros profesionales facilitan. Los Educadores y Educadoras Sociales trabajan desde una visión integral, desarrollando una intervención socio-educativa que desarrolla principios, conceptos, procedimientos y competencias, y sobre todo actitudes, normas y valores sociales.

Si la Educación Social no entra en nuestros centros educativos, en la educación formal, también en la educación no formal o no reglada, nadie hablará de la activista Berta Cáceres, asesinada por sus reivindicaciones a favor de los  pueblos indígenas, de Gandhi y sus intervenciones a través de la no violencia, de Víctor Jara ni de música ni de sus palabras, de la poesía de Federico García Lorca, de Simone de Beauvoir y los derechos de la mujer, ni de Pepe Mujica, como un político adelantado a su tiempo, de Jacques Cousteau y su lucha por mantener el equilibrio ecológico en los océanos, de Petra Kelly y sus manifestaciones contra el armamento antinuclear, de Malala Yousafzai y su dedicación a defender la educación de las niñas, de Nelson Mandela a favor de la no discriminación racial, de Sebastiao Salgado y su defensa del Amazonas a través de la imagen o de Gervasio Sánchez, con sus fotorreportajes sobre el horror de las guerras, …, a todos y todas que dieron su vida por un mundo más justo, un recuerdo a la cooperante española, Emma Igual, que con 32 años dirigía la ONG Road to Reief, muerta por un proyectil en la guerra de Ucrania en la que especializada en ayuda humanitaria y, sobre todo, en evacuar a civiles del frente.

Y como dice Manuel Rivas en su libro “Zona a defender”: “Es mucha la gente dispuesta a arremangarse. Que no quiere aceptar lo inaceptable como si fuera una catástrofe natural y no una consecuencia de un sistema que se ha demostrado no solo injusto sino también insuficiente”.

Ahora toca desconectar el móvil, es 2 de octubre de 2023, DÍA INTERNACIONAL DE LA EDUCACIÓN SOCIAL, y ponerse a caminar.

Samuel N.P. 

sábado, 27 de mayo de 2023

Comunicado del CGCEES ante el fallecimiento de dos niñas en Oviedo

 


El Consejo General de Colegios de Educadoras y Educadores Sociales (CGCEES), ante el fallecimiento de dos niñas en Oviedo, ha emitido, el sábado 20 de mayo de 2023, el siguiente comunicado:

La noticia del fallecimiento de dos niñas mellizas, en Oviedo (Asturias), el 19 de mayo de 2023, vuelve a consternar a nuestra sociedad, uniéndose al de otra joven en Gijón, hace pocas semanas, y al de las mellizas de Sallent (Barcelona), el pasado mes de febrero.

Estas decisiones dramáticas e irreversibles, en muchas ocasiones, ponen de manifiesto la importancia de incidir, definitivamente, en proporcionar Bienestar Emocional a nuestras niñas, niños y adolescentes para evitar situaciones como las que se están sucediendo.

Sin duda, las conductas suicidas, constituyen un gravísimo problema de Salud Pública que debemos abordar de manera integral, eso significa que no debemos olvidar lo que la OMS nos recordaba en 1948, sobre la definición de Salud (estado de bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones y enfermedades),  desamparando a niños y niñas sin ofrecerles el espacio de seguridad y confianza en el que construir, desde la acción socioeducativa, a la persona, para que pueda afrontar los devenires de la vida, que durante la etapa infanto-juvenil, determinan en gran medida la persona adulta en la que nos convertimos.

La Educación Social es una profesión, con formación específica para, de una manera socioeducativa, ayudar a los y a las jóvenes para que el complejo tránsito a la edad adulta se produzca de una manera más natural.

Desde el Consejo General de Colegios de Educadoras y Educadores Sociales y todos los Colegios Profesionales de Educadores y Educadoras Sociales que lo componen, estamos a disposición tanto del Gobierno del Estado como de las diferentes Comunidades Autónomas, para construir espacios seguros de convivencia y proporcionar ese bienestar emocional tan necesario, que permita reducir la tasa de suicidios en adolescentes y jóvenes y generar, en los espacios educativos formales, entornos seguros y ante todo, el impulso de acciones que permitan realizar una prevención adecuada, así como la detección de factores de riesgo sociales, familiares o educativos que, desde la Educación Social, puedan contribuir a cimentar una sociedad que cuida de los/las que más lo necesitan.

20 de mayo de 2023

viernes, 10 de marzo de 2023

LA DIPUTACIÓN DE LEÓN ESTIMA EL RECURSO DEL CEESCYL PARA LAS PLAZAS "EDUCADOR/A DE FAMILIA" CONVOCADAS EN LOS PROCESOS DE ESTABILIZACIÓN

 


El 11 de enero de 2023 el CEESCYL presentó recurso de reposición frente al Acuerdo de  la Junta de Gobierno de la Diputación Provincial de León (BOP León 23/12/2022), por el que se aprueban la convocatoria y bases reguladoras del proceso selectivo para la cobertura mediante el sistema de concurso de las plazas de personal laboral de la categoría de EDUCADOR/A DE FAMILIA, correspondientes a la oferta de empleo público de estabilización de empleo temporal 2022 de la Diputación de León y su organismo autónomo, Instituto Leonés de cultura, derivada de la ley 20/2021, de 28 de diciembre, de medidas urgentes para la reducción de la temporalidad, donde reclamamos la modificación del apartado 3 del Anexo-A de la convocatoria, estableciendo que para tomar parte en el proceso selectivo, será necesario estar en posesión, junto con las titulaciones recogidas, también de la Diplomatura o Grado en Educación Social.

Mediante Acuerdo de la Junta de Gobierno de la Diputación de León de fecha 24 de febrero de 2023 se estimaron las alegaciones formuladas por el COLEGIO PROFESIONAL DE EDUCADORES Y EDUCADORAS SOCIALES DE CASTILLA Y LEÓN (CEESCYL), de manera que se rectifican, incluyendo la titulación de diplomatura o grado en Educación Social, entre las titulaciones de acceso recogidas en el apartado tres. (BOP León 06/03/2023) (BOCYL 10/03/2023)

domingo, 13 de diciembre de 2020

“MONEO on-line”, programa de prevención familiar universal de drogodependencias, con esta pandemia, mejor adaptar e innovar.

 


El programa Moneo se centra en el papel fundamental que tiene el entorno familiar en la prevención de drogodependencias y que permite modificar los factores de riesgo y de protección, así como la mejora de las habilidades educativas de los padres, madres y tutores/as y clarificar su posición con relación al propio consumo.

La situación de esta pandemia debido al Covid-19 ha llevado a la Junta de Castilla y León dentro del Plan Regional sobre Drogas a desarrollar una intervención con las familias en el desarrollo del programa Moneo de forma on-line, que no por ello deja de tener un marco comunitario con un desarrollo de las sesiones que mantienen los mismo contenidos que de forma presencial.

La Diputación de León desde el Área de Derechos Sociales y dentro de las actuaciones que desarrolla el Plan Provincial de Drogodependencias ha puesto en marcha en este trimestre diversos “Moneo on-line” en toda la provincia de León. La captación se desarrolla a través de una carta informativa a las familias contando con la colaboración de los CEAS (Centro de Acción Social), los Colegios y las AMPAS.

La metodología del "Moneo on-line" sigue siendo la misma que de forma presencial, el/las profesional que imparte la formación, es el caso de la Diputación de León es una psicóloga, y que también se encarga de moderar las intervenciones de las personas participantes, motivarlas y guiar la realización de los ejercicios de prácticos.

Una de las ventajas del "Moneo on-line" es el que los grupos se forman con participantes de diversas localidades de la provincia que tienen hijos/as preadolescentes de 9 a 13 años, ya que se hace desde casa u otro lugar de conexión que pueden elegir las personas que se inscriben. Este tipo de formación permite enriquecerse con una visión de las familias desde entornos rurales diferentes. 

En esta nueva modalidad de "Moneo on-line" se ha añadido a las cuatro sesiones establecidas anteriormente de manera general, los contenido referentes a la adicción a las tecnologías de la información y la comunicación. El resto de las sesiones son: información básica sobre drogas, comunicación familiar, normas y límites, y posición familiar ante las drogas.

Samuel N.P.

 


jueves, 27 de agosto de 2020

CEGADO POR LA LUZ


Duración
118 min.
País
Reino Unido Reino Unido
Dirección
Guion
Paul Mayeda Berges, Gurinder Chadha, Sarfraz Manzoor
Música
A.R. Rahman
Fotografía
Ben Smithard
Reparto
Productora
Bend It Films, Ingenious Media, Levantine Films
Género
Drama. Comedia | Años 80. Música. Basado en hechos reales. Adolescencia. Inmigración. Familia
Sinopsis
En la Inglaterra de 1987, durante los austeros años en los que Margaret Thatcher estuvo en el poder, Javed, un adolescente británico de ascendencia paquistaní, aprende a vivir y a comprender a su familia a través de la música de Bruce Springsteen. (FILMAFFINITY)

miércoles, 22 de julio de 2020

Cuando “la vital” se hace “in vital”


“La vital” es el apodo que el colectivo gitano de mi pueblo le ha puesto a la prestación de naturaleza económica que el Gobierno aprobó el 1 de junio de 2020. Dicha prestación está dirigida prevenir el riesgo de pobreza y de exclusión social de las personas que viven solas o integradas en una unidad de convivencia, cuando se encuentran en una situación de vulnerabilidad por carecer de recursos económicos suficientes para cubrir sus necesidades básicas.
Sí, es verdad, prevenir el riesgo de pobreza y exclusión social, que antes, durante y después de la crisis de este Covid-19 se encuentran muchas personas, pero no ha logrado prevenir el desfile procesional de pasar de uno a otro despacho para volver a cubrir y fotocopiar otra vez los mismos documentos. Siempre lo mismo, traiga usted el dni, el libro de familia, certificado de empadronamiento, declaración de la renta, el piso que no puede pagar y la hipoteca que le duele más que la pandemia, o el listado de la compra que debe en la tienda de la esquina.
El ingreso mínimo vital representa un alivio, un oasis en el camino desértico de muchas familias, eliminar las colas para coger una bolsa de comida, garbanzos con lentejas para todo el día de la semana, en definitiva, devolverles la dignidad pérdida.
Pero las prisas por sacar esta prestación económica y social no pensó que había que poner en marcha también una infraestructura necesaria para no crear un estrés en las familias y en los propios profesionales que informan, derivan y tramitan. Todo eso está originando un paro burocrático sin precedentes, estamos a finales de julio y el código “Qr” te dice “expediente en estudio”. Pero que estudio ni qué narices, yo lo que necesito es comer.
El IMV (ingreso mínimo vital) está desbordando a la Seguridad Social, entidad que se encarga de este recurso. Pero de rebote también el tsunami llega a los Servicios Sociales Básicos, al que se acercan más de 80% de las personas solicitantes, bien para informarse o para que se les ayude a cubrir la solicitud, así que si éramos pocos parió la abuela.
Un tanto por ciento elevado de población beneficiaria del IMV están ya percibiendo las rentas mínimas de inserción en las diferentes Autonomías, en Castilla y León, la llamada Renta Garantizada de Ciudadanía. Ahora se les obliga a todas esas personas y familias a solicitar en un tiempo récord el IMV, cuando sería más fácil pasar los expedientes directamente al INSS (Instituto de la Seguridad Social).
La última noticia parecía que se podría salir de las turbulencias al decir que las familias con menores percibiendo la prestación por hijo e hija a cargo, ellas no tendrían que solicitar el IMV, se haría de oficio, pues tampoco ha sido así, y son muchas las familias que por fallos informáticos tienen también que rellenar todo el papeleo desde el principio.

Al final nos queda resignarnos y esperar a la misa del gallo de Nochebuena para poder comerlo a la cazuela.  

Samuel N.P.

martes, 23 de junio de 2020

De quién nos protege la ley de protección integral a la infancia y a la adolescencia?



Marta Suria-Vázquez es el seudónimo bajo el cual la escritora publicó su testimonio de abuso sexual en la infancia 'Ella Soy Yo' en Octubre del 2019.
Públicado en Público, 26/6/2020, foto: Público. 
Como otras víctimas y supervivientes de violencia sexual esperaba con expectación la presentación de la ley orgánica de protección integral a la infancia y la adolescencia. Llegó tarde para mí, no me va a proteger de mi padre ni va a cambiar el resultado judicial: la absolución. Pero, la ley está a tiempo de proteger el presente y el futuro, y de remendar las heridas supurantes de silencio colectivo. Este proyecto de ley es un avance importantísimo aunque quede aún mucho trabajo urgente por hacer. El mismo día de la presentación de Pablo Iglesias, varias asociaciones, ONGs, expertos, expertas e incluso la Comisión de Derechos del Niño de Naciones Unidas  se pronunciaron sobre las carencias notorias y mejoras necesarias. El vicepresidente se comprometió a optimizarla durante el trámite parlamentario. Hoy, sin embargo, quiero detenerme sobre el lenguaje utilizado, que no sólo nos permite describir la realidad, sino que la crea. Para avanzar se necesita un marco legal, pero también una revisión profunda del relato, de cómo miramos, afrontamos y nombramos la violencia. Específicamente la sexual.
La comparecencia del vicepresidente fue un reflejo de la incomodidad de la sociedad para hablar de la violencia ejercida contra los cuerpos que más queremos. Quienes las hemos sufrido sabemos lo difícil que es enfrentarse a las palabras que las nombran. Quizás eso explique que Pablo Iglesias empezara su discurso haciendo alusión a la ficción, a la película El Bola. La película retrata las palizas, vejaciones, el maltrato salvaje a los que el Bola es sometido por parte de su padre; el dominio y poder que ejerce sobre el cuerpo de su hijo. Tal vez hubiese sido más difícil hablar del padre detenido en Gran Canaria por abusar, violar y grabar en video a su propia hija y a una amiga de ella.
De quién nos protege esta ley? Iglesias nos habló de violencia abstracta tanto en su referencia a la ficción como a la realidad. Compartió cifras devastadoras que la exhiben sin agresores, poniendo el foco siempre en las víctimas. Haciendo de ésta una cualidad de la infancia. Yo misma caigo en esa trampa, en la del lenguaje patriarcal que se cuela entre las cifras. Por ejemplo, según un estudio del Consejo de Europa (que el vicepresidente no compartió): se estima que 1 de cada 5 niñas, niños y adolescentes son víctimas de violencia sexual. En un aula de 20 estudiantes (desde primaria hasta el bachillerato), 5 están siendo víctimas de agresiones y violaciones. Es decir, aunque no lo decimos, que dentro de cada aula tenemos a 5 agresores. Multipliquemos esta cifra por todas las aulas de este país y pensemos que hasta el 85% de éstos son familiares – padres, tíos, primos, hermanos, abuelos…- y en menor medida personas cercanas – profesores, entrenadores, …- Sí, entre el 86% y el 90% de los agresores son hombres queridos, de confianza. Para esta macabra y compleja realidad, trasversal, necesitamos una ley. Hoy tenemos un anteproyecto aprobado que dice tener como objetivo un nuevo "paradigma de protección" pero sin nombrar al que agrede, sin mencionar la palabra intrafamiliar. La familia: el intocable núcleo de la sociedad, más allá de las leyes. Además, si la única solución para hacerle frente es la vía penal, ¿no corremos el riesgo de inducir a una mayor opacidad y protección del espacio privado?
"Invisibilizada" es una de las palabras más usadas (también por Pablo Iglesias) en relación a la violencia sexual porque se estima que tan sólo conocemos el 15% de los casos. Aún así, ¿por qué no se ha puesto en marcha ninguna campaña estatal para proteger a niños, niñas y adolescentes confinados en casa con sus agresores? Sólo podremos acabar con la violencia señalando a los agresores. Y sólo acabaremos con la invisibilización señalando a quién la ejerce y dando voz a lo que sí existe pero ocultamos: las denuncias, los informes y testimonios. El silencio institucional, mediático y social sostienen la impunidad.
La violencia sexual intrafamiliar cuando no se oculta, se minimiza, se blanquea. En su gran mayoría, las noticias aparecen en las secciones de sucesos, como casos aislados, con un uso del lenguaje que agrede, violenta, humilla y perjudica. Las historias se reducen a estadísticas sin vida, donde se denomina "hombre" al padre, abuelo, primo, tío o se habla de embarazo como el resultado de un "abuso". La perversión del lenguaje también es violencia, en este caso mediática. Nada de lo que digo es nuevo. Cuestionar el lenguaje y la narración ha sido parte fundamental de la revolución feminista. No nos olvidemos de la infancia y de la adolescencia.
El vicepresidente insistió en que lo importante es acabar con la impunidad. Palabras riesgosas. Papel mojado si no se traducen en medidas concretas. ¿Qué mensaje contiene una ley que prescribe la violación a menores ignorando que la media de edad de los y las denunciantes es de 44 años? La ley alarga los plazos de prescripción (para los casos más graves) a partir de los 30 años -y no los 40, tal y como pedían las asociaciones. En países como Reino Unido, Irlanda, Australia, Canadá y Argentina los delitos no prescriben. ¿Son compatibles la prescripción de delitos y la no impunidad? No se trata de punitivismo, sino de revelar la verdad, de reconocimiento colectivo y de reparación individual.
El vicepresidente explicó el "problema de la revictimización", refiriéndose al calvario judicial (esta expresión es mía): tener que explicar una y otra vez, a lo que te han sometido bajo miradas sospechosas, enjuiciadoras de policía, abogados, peritos y jueces.  Yo tuve que declarar hasta en 6 ocasiones, 3 de ellas en una habitación con 4 peritos sin cámaras ni testigos. Aguanté la humillación con 33 años. No quiero ni imaginarme si hubiera tenido que pasar por lo mismo con 8. De los y las menores que lo consiguen, el 70% de los casos quedan archivados. No nos creen. No nos quieren creer. Dolor y sangre guardados en el cajón del olvido de un juzgado. Sin la aprobación de la autoridad no hay amparo ni recursos para todos los años de tratamientos psicológicos para paliar las graves secuelas del trauma. Revictimización es una manera de no decir lo que realmente sucede: violencia y abandono institucional. Violencia naturalizada y legitimada que queda completamente impune y a la que se somete por igual a denunciantes menores como adultas.
La ley propone proteger de esta violencia a las y los menores de 14 años, mediante la llamada prueba preconstituida, es decir, que la víctima podrá narrar solo una vez lo que ha sufrido y su declaración se grabará y será utilizada durante todo el procedimiento. En caso de que esta práctica sea obligatoria (y no recomendada como hasta ahora) sin lugar a dudas es una medida extraordinaria. El problema es que a partir de los 14 seguirán siendo sometidas a la brutalidad institucional. De nada o poco sirve alargar los plazos o la obligatoriedad a denunciar por parte de cualquier ciudadano (otra de las medidas "estrella") si no extirpamos el cuestionamiento sistemático de los juzgados. Cierto es que la ley incluye la formación de los y las profesionales de este ámbito. Pero ¿es sólo una cuestión de formación, larga o corta? ¿Cuántas más vidas van a ser gratuitamente apaleadas por las instituciones? Tardamos tantos años en denunciar no solo por miedo al sistema. Eso llega mucho después. Lo que nos invade es el terror visceral a recuperar una memoria traumática. Nos atormenta la vergüenza y la culpa que nos impregna una sociedad machista obstinada en hacernos creer que no existe el agresor, como si exageráramos o inventáramos o que no se protegió lo suficiente. Una sociedad que castiga a la que señala.
El vicepresidente pidió perdón a niños, niñas y adolescentes "por lo que les sucedió" y compartió el deseo de que sus historias "sirvan". Personalmente no necesito perdones, sino justicia. Para que las historias "sirvan" primero tenemos que comprender que la violencia no se conjuga en pasado sino que es un eterno presente en los cuerpos. Para que las historias "sirvan" primero hay que nombrarlas, reconocerlas. Escuchar sus historias sin cortes, sin silencios, sin eufemismos.
La violencia sexual intrafamiliar en la infancia y la adolescencia es salvaje, estructural y sistemática. Como sociedad no podemos caer de nuevo en la trampa de pensar que una ley le va a poner fin después de siglos de impunidad. Más allá del compromiso político y una asignación de presupuestos, para que la ley sea efectiva, primero hay que trasgredir otra, la de la protección suprema al corazón del patriarcado: la familia. Y para ello, el silencio debe ser trasgredido colectivamente. Llamar a las cosas por su nombre, tramitar y mejorar una ley de manera urgente acorde con una realidad que no admite versiones ni relatos, sólo la verdad. Si no, corremos el riesgo de que esta ley no aborde ni el lenguaje, ni las formas, ni las estructuras. Machacándonos y silenciándonos de nuevo.

domingo, 23 de junio de 2019

"Nada será igual", la pelicula que trata de sensibilizar sobre el acoso escolar



La Diputación de Castellón lidera la concienciación y la lucha contra la violencia y el acoso escolar con su apoyo a la película 'Nada Será Igual' cuyo estreno, en cuatro sesiones entre hoy y mañana, congregará a 4.000 estudiantes de institutos de la provincia. El largometraje creado por el castellonense Víctor Antolí ha arrancado esta mañana su puesta de largo en un abarrotado Paranimf de la Universitat Jaume I de Castellón. A la proyección de la película le ha seguido un coloquio en el que han participado representantes del Colegio Oficial de Psicólogos de la Comunitat Valenciana en Castellón, miembros de la Policía Nacional y los actores y actrices de la película.
El presidente de la Diputación, Javier Moliner, ha señalado en el estreno que “la provincia de Castellón es una provincia contra cualquier tipo de violencia. No hay más que ver la masiva convocatoria de hoy, con miles de jóvenes contra la violencia escolar para poder comprobarlo. Hoy volvemos a dar la cara contra el acoso escolar, y desde el Gobierno Provincial haremos lo imposible por educar, concienciar y actuar para que esta lacra del siglo XXI desaparezca de nuestras aulas”.
Así, el presidente ha felicitado tanto al creador, Víctor Antolí, como a todos los profesionales implicados en este proyecto que impulsa la Diputación “por crear una obra de arte que volverá a entrar en miles de hogares españoles para mostrar el grave problema del acoso, en todas sus vertientes como el ciberacoso y concienciar a padres e hijos sobre qué hacer y dónde conseguir apoyo. La expectación se multiplica cada vez que reeditamos una pieza audiovisual de Nada Será Igual, y en este caso con la tercera producción son miles de jóvenes los que ya desde el primer momento están participando en el estreno”.
Por su parte, Victor Antolí ha destacado que "este proyecto nace para que los jóvenes se den cuenta de que no están solos, que siempre tendrán un punto de apoyo y que hay otra forma de hacer las cosas. Y con esta tercera parte queremos seguir dando voz a un problema que sigue fuera de las aulas a través de las redes sociales".
La película Nada Será Igual que impulsa la Diputación de Castellón contra el acoso escolar volverá a hacer mañana de Castellón el epicentro contra el acoso escolar, con dos nuevos pases a las 10:00 y a las 12:00 horas en el Auditorio y Palacio de Congresos de Castellón.
Cabe recordar 'Nada Será Igual' ya cosecha una repercusión nacional en sus anteriores ediciones, llegando a través de redes sociales a miles de jóvenes. Con la película, el proyecto se consolida como un importante recurso de sensibilización contra el acoso escolar, una iniciativa pionera que vuelve a poner en valor también el talento audiovisual castellonense.
 
El ciber acoso como hilo argumental de la película
La película gira entorno a esta temática, el ciber acoso como hilo conductor de toda la trama, tratando otros  temas que afectan a los jóvenes como la violencia de género, el consumo de drogas, los trastornos alimenticios, las relaciones tóxicas y el abuso fuera y dentro del instituto. Realidades que muchos jóvenes viven en su día a día ya que, según los últimos datos oficiales, millones de estudiantes de primaria y secundaria sufren este problema en España, con un 90% de las víctimas sufriendo trastorno psicológico. Durante el pasado año se atendieron más de 25.000 llamadas de ayuda en nuestro país.

Fuente Comunicación Diputación Provincial

domingo, 9 de junio de 2019

Trepalio inicia un servicio de mediación escolar pionero para resolver conflictos


Artículo de P. Infiesta, Diario de León, 9/6/2019
Foto: Diario de León
Malentendidos, peleas, roces, rumores, amistades que se deterioran, bulling... La convivencia en un colegio puede verse perturbada por algún conflicto, pero se pueden apagar esos ‘fuegos’ con soluciones alternativas. En el colegio Trepalio, de San Andrés del Rabanedo, han implantado de forma pionera la figura del mediador y como tal acaban de empezar a actuar nada menos que 32 escolares de 9 a 12 años del centro.
El resto de alumnos (420) distinguen a estos nuevos mediadores, que están de ‘guardia’ cuando salen al patio, porque llevan unos brazaletes de color. Ante un rifirrafe por un balón o discusiones con insultos ofrecen una mediación inmediata e informal primero. Según la tensión que se haya generado y si hay demasiada gente alrededor proponen a las partes acudir a una sala a hablar, «porque la mediación es confidencial y lo que trata es de favorecer la comunicación de las personas en conflicto. Los implicados tienen que asistir de forma voluntaria y contar cómo se sienten para intentar llegar a un acuerdo. No es mágico, no todo se puede resolver ya», señala la educadora social, Andrea Gómez García, que se ha encargado de conceder ‘el título’ de mediadores a los alumnos que acudieron durante cinco semanas a una formación específica.
Gómez aprecia que la iniciativa, enmarcada en un proyecto de mejora de la convivencia desde la Estrategia de Salud, ha gozado de una gran acogida, ya que inicialmente acudieron al curso extraescolar de mediación medio centenar de alumnos.
De momento, ya se han realizado dos mediaciones en sala con resultados positivos. La educadora social también ha realizado este curso talleres de habilidad social y de educación emocional para estudiantes de primero a sexto de Primaria. A los alumnos de cuarto a sexto de Primaria se les ofreció ir más allá y presentarse como mediadores. Ello implica «que no proponen soluciones, ni critican o juzgan a las partes, solo deben favorecer que las personas en conflicto lleguen a un acuerdo. Si es así, firman un acuerdo por escrito. «En el colegio Trepalio existió muy buena disposición para implantar este proyecto», reconoce Gómez, quien reivindica la figura del educador social en los colegios. En la Comunidad no están implantados, «pero en otras autonomías sí y hay que reivindicar que en los colegios haya un educador social. No somos profesores que ponemos notas, pero tratamos habilidades que son fundamentales para la educación y la salud», insiste.
Los alumnos mediadores reconocen que la experiencia está siendo «muy enriquecedora». Junto al servicio, la educadora social también ha implantado juegos alternativos una vez por semana en el patio que son más cooperativos que competitivos, para acoger a niños que están más solos y no participan en los partidos de fútbol que suelen copar balones y espacio.

domingo, 2 de junio de 2019

Girl


 
Girl es una película belga de género drama dirigida por Lukas Dhont. Esta fue escrita por Dhont y Angelo Tijssens. Se basa en la historia de Lara, una chica de 15 años, que nació siendo niño y sueña con convertirse en bailarina pero deberá enfrentarse al tratamiento hormonal, luchar con su necesidad de verse como chica y cierto acoso de sus compañeras de escuela. La película participó en Un Certain Regard en la selección oficial del Festival de Cannes de 2018. Fue ganadora Caméra d'Or y obtuvo un premio especial de interpretación para el actor Victor Polster.[4]​[5]​[6]​ Tambien fue nominada en la entrega de los Globos de oro y obtuvo una nominación en los Premios Goya como la mejor película europea. También, se seleccionó como la entrada belga para la Mejor Película en Idioma Extranjero en la 91.ª edición de los Premios Oscar, aunque no se incluyó en la lista de candidatos de diciembre. Recibió nueve nominaciones en los Premios Magritte , incluyendo Mejor Guión y Mejor Actor para Polster.
Sinopsis:
Lara, una joven transgénero de 15 años que aspira a ser una bailarina profesional, se muda con su padre francófono, Mathias, y su hermano menor para asistir a una prestigiosa academia de baile de habla holandesa. Al someterse a una terapia de reemplazo hormonal en preparación para una cirugía de reasignación de sexo , se siente frustrada por el lento progreso del tratamiento. En la escuela, ella tapa su pene con cinta adhesiva durante las prácticas de ballet y experimenta el acoso de sus compañeros de clase. Debido a que el encintado ha causado una infección, se le niega la cirugía por ahora, por lo que mutila su pene con unas tijeras. La película termina con una foto de Lara caminando por una calle al sol.
 
Información: Wikipedia

sábado, 1 de junio de 2019

Sexting: del erotismo íntimo a la criminalización social


Artículo de Laura Cuesta Cano, Editado en Público, 1 de junio de 2019
Responsable de Comunicación y Contenidos Digitales en Servicio PAD. Profesora, Universidad Camilo José Cela.
 
La sociedad está consternada por el suicidio de una mujer en Madrid tras la difusión de un vídeo sexual, sí. El pasado martes día 28 leíamos cómo muchos profesionales vertían lágrimas silenciosas de impotencia en las redes. Personas como Ángel Pablo Milanés, guardia civil del Grupo de Delitos Telemáticos, que lleva años dedicando horas en colegios, institutos e instituciones a la formación de familias en la prevención de riesgos en la red.
Al igual que cientos de agentes tutores de Guardia Civil y Policía, gritaba su frustración a modo de tuit sobre la incoherencia de la repentina alarma social en todos los medios por las consecuencias del sexting.
 
Los primeros casos, en 2008
Extraño, cuando de ello llevamos alertando y trabajando en su prevención prácticamente desde que se dieran los primeros casos en la red en 2008. Y, sin embargo, prácticamente no se realizan campañas oficiales y estatales para informar y educar en la necesidad de no callarse y denunciar ante un acoso, un chantaje, una difamación…
Pero, primero definamos conceptos y luego reflexionemos y aportemos valor. La palabra sexting es la resultante de la fusión entre dos términos tomados del inglés: sex (sexo) y texting (envío de mensajes de texto, ya que en un principio se enviaban SMS a través del teléfono móvil).
Por ello, podemos definir el sexting o sexteo, en español, como la producción y envío de contenidos (principalmente fotografías o vídeos) de tipo sexual o erótico de forma totalmente voluntaria y privada entre dos personas, utilizando para ello el teléfono móvil u otro dispositivo tecnológico.
 
El autor puede enviarlo de forma voluntaria
No es pornografía. No hay nada de profesionalidad ni de finalidad lucrativa. El o la protagonista produce y envía este contenido de forma voluntaria, libre y sin coacción, por tanto nadie puede enjuiciar, culpabilizar ni criminalizar a esta persona por hacerlo.
El primer estudio del que tenemos constancia sobre la práctica del sextingen la problación adolescente y joven aparece ya en 2009 en EE UU, el Teens and Sexting, llevado a cabo por el Pew Research Center, con una muestra de ochocientos menores entre doce y diecisiete años.
 
¿Y cuando son niños?
Según el estudio, un 4 % de los menores que disponían de un dispositivo móvil reconocía haber enviado imágenes en las que aparecían desnudos o casi desnudos, y el 15 % de ellos afirmaba que recibía este tipo de contenido. Cuando la encuesta subía a los 17 años, las cifras subían a un 30 %.
Ahora bien, como siempre ocurre, ni “el hombre es bueno por Naturaleza”, como quiso convencernos Rousseau, ni todo lo privado, aunque debiera, finalmente queda en lo privado. Y es por lo que han aparecido situaciones que han hecho, no solo que se creen otras acepciones y derivaciones del término sexting, sino que se tuviera que regular en el Código Penal, tipificando como delito en 2015 al acto de enviar o difundir contenido sexual sin el consentimiento de la otra persona: el sexting (197.7 CP).
 
Variantes y venganza
Pero, en muchas ocasiones, las víctimas no solo se encuentran indefensas ante la violación de su intimidad con el reenvío de su contenido, sino que, como ha ocurrido en este terrible caso, y según nos explica Borja Adsuara, abogado experto en Derecho Digital, también se dan otra serie de circunstancias: la sextorsión o extorsión sexual (cuando una expareja amenaza con difundir vídeos o fotografías si no vuelves con ella); el revenge porn o porno vengativo (cuando las exparejas envían el contenido, cumpliendo su amenaza de difundirlo al no haber conseguido sus propósitos de la extorsión) y el propio acoso o bullying del grupo que recibe los contenidos, se jacta de ello, ayuda a la viralización en la red (acto delictivo) y a la vejación de la víctima.
La necesidad o el gusto de mandar contenido sexual o sugerente a nuestra pareja no es nueva ni propia de las nuevas tecnologías, al igual que, como vemos cada día, tampoco tiene edad. Pero, como ya hemos hablado en ocasiones anteriores, por las características de la tecnología y por la falta de madurez de los propios adolescentes, en el caso de los menores el riesgo es mucho mayor, y las consecuencias también: pérdida de la privacidad e intimidad, acoso y ciberbullying, acceso de pedófilos, pederastas o groomers, daño de irreparable de su imagen, etc.
 
Los riesgos se agravan
Las herramientas que utilizan también se lo facilitan. El ahora tan de moda “contenido efímero” les da esa falsa sensación de libertad que no hace más que agravar los riesgos. Snapchat, WhatsApp, DMs (mensajes directos) en Instagram… para ellos todo vale como canal.
Por eso, cuando vemos lo que una persona, todo un grupo de personas, toda una sociedad, ha sido capaz de hacer con la mujer de San Fernando de Henares (Madrid), ahora nos toca reflexionar: ¿cómo un o una adolescente podría enfrentarse a algo así?
Como muy bien explica la periodista María Zabala, por mucho que eduquemos sobre tecnología, sobre riesgos, sobre herramientas, realmente la labor más importante como padres es inculcar valores y ser ejemplo para que nuestros hijos se conviertan, ante todo, en buenas personas, prudentes, respetuosas y empáticas.
Debemos prevenir, educar sobre los riesgos pero, sobre todo, educar sobre las emociones, sobre el respeto, sobre los derechos y los deberes de las personas.

martes, 15 de enero de 2019

Alcohol, drogas, juego... las adicciones de los adolescentes



Artículo de Pilar Arranz, El Mundo, 12 de enero de 2019
Ilustración de Pablo Gallo

  • Beben alcohol cuando son apenas unos niños; fuman y prueban las drogas a muy corta edad. Se obsesionan con los videojuegos y, cada vez más, con las apuestas 'online'. Las nuevas adicciones se suman a las antiguas en una sociedad con cada vez mayor número de adolescentes necesitados de desintoxicación. ¿Cómo evitarlo?
Eran las cuatro de la madrugada del pasado 7 de diciembre. Una patrulla de la policía local de Vigo encontraba a una joven de 15 años inconsciente, con signos evidentes de haber bebido. Tras avisar a los padres, la adolescente fue ingresada en un hospital. Policía y sanitarios repiten cada fin de semana y festivos la misma rutina; observan cómo muchos jóvenes beben sin control e intervienen cuando sufren intoxicaciones etílicas. Luego llega la llamada a los padres, unos progenitores que, en la mayoría de los casos, no dan crédito a lo que hacen sus vástagos. Porque todos piensan que son los hijos de los otros los que caminan dando traspiés, botella en mano, armando escándalo cuando cae la tarde.
Esos padres desconocen que el 60% de los menores ha consumido alcohol en el último año y que con 14 años la mayoría ha probado al menos su sabor. Así lo atestigua la Encuesta sobre alcohol y otras drogas en España (Edades) de 2018, realizada por la Delegación del Gobierno del Plan Nacional sobre Drogas. La ley prohíbe su compra a los menores, pero ellos se las ingenian para hacerse con destilados de baja calidad. Algunos recurren a amigos o hermanos mayores para conseguir las bebidas, otros los hacen ellos mismos sin mucha dificultad.
Hace unos meses la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) realizó un estudio y llegó a la conclusión de que el 57% de los menores consigue que le vendan bebidas alcohólicas sin tener que mostrar ninguna documentación. Según el mismo estudio, en los bazares conocidos como chinos y otros pequeños establecimientos se hace la vista gorda con mucha facilidad, a pesar de que se enfrentan a sanciones por estas ventas.
Para poner freno a la situación, el anterior Gobierno del Partido Popular puso en marcha la Ley de Alcohol y Menores de Edad, la denominada ley antibotellón, cuyas bases fueron aprobadas el pasado mes de abril en la Comisión mixta Congreso-Senado para el Estudio del Problema de las Drogas. En el borrador se incluían, entre otras medidas, multas a los padres de los menores encontrados ebrios. Pero con el cambio de gobierno, el trámite de la ley está paralizado y depende de la ministra de Sanidad, María Luisa Carcedo, que se agilice su trámite.
José Antonio Jiménez es médico jefe de guardia del Samur (el servicio de asistencia de urgencias del Ayuntamiento de Madrid) y cuenta que en su turno "es común acudir a la llamada de niños de 11 y 12 años que se encuentran mal porque se han emborrachado. De todas las intoxicaciones que se ven en jóvenes, las de menores de edad pueden alcanzar un 20%. De ellos, un 40% necesita hospitalización y en un 10% requieren una UVI porque presentan complicaciones graves como el coma etílico. El alcohol provoca daños orgánicos en muchos casos -no olvidemos que el hígado en esas edades no está bien desarrollado-. Lógicamente, cuanto antes se inician en el consumo, más fácil es que este se convierta en un problema crónico".
Hace 24 años que el doctor Jiménez entró a formar parte del Samur y en este tiempo ha observado varios cambios en la forma de consumo; el primero, que se ha disparado la ingesta en la calle. El segundo, la incorporación de las chicas: "Ahora no está mal visto que las niñas se emborrachen para desinhibirse, una actitud que provocaba rechazo hace años. Ellas por lo general son más precoces, también en el consumo de alcohol, y las intoxicaciones son más graves porque el organismo femenino tiene menos tolerancia a esta sustancia".
Según los últimos datos, que corrobora el jefe médico del Samur, una forma de consumo copiada de los países del norte de Europa, el binge drinking (atracón de alcohol) continúa extendiéndose entre los menores españoles. "Esto se produce por un fallo en la supervisión familiar. Hay que educar a jóvenes y mayores en el consumo responsable, hablar de ello en las escuelas y fomentar actividades lúdicas, como el deporte, que alejen a los más pequeños de los botellones. Y las autoridades deben ser mucho más duras al penalizar el consumo en las calles", concluye el doctor José Antonio Jiménez.
Otro dato preocupante revelado por la encuesta Estudes sobre consumo de drogas entre los alumnos de secundaria es el que se refiere a cómo se ha disparado el número de menores que fuman: nada menos que uno de cada cuatro, a pesar de que muchos han nacido ya tras la entrada en vigor de la ley antitabaco de 2006. Según el último Eurobarómetro publicado sobre este tema, uno de cada cuatro europeos fumadores adquirió ese hábito entre los 15 y los 17 años, sobre todo en los países del sur del continente.
Según los responsables del estudio, esas alarmantes cifras se deben al bajo precio del tabaco, la falta de campañas de educación y el aumento del consumo de cannabis (porque conlleva mezclarlo con tabaco). Y es que también se está produciendo un repunte en el consumo de porros:el 14,3% de los menores de 18 años los han fumado en el último año, cifra que duplica al porcentaje de consumidores mayores de 45, que no llega ni al 8%.
Samuel (nombre ficticio para preservar su intimidad) llegó a un instituto público de Alicante con 12 años y enseguida se integró en el grupo de los alumnos más conflictivos de la clase. Durante las vacaciones de Navidad el hermano de uno de ellos compró tres botellas de vodka que se bebieron en poco más de una hora. La borrachera fue monumental y a partir de ahí los padres de Samuel comenzaron a vigilar lo que hacía su hijo. Pero dos años después bajaron la guardia y el chaval aprendió a disimular. No había cumplido los 15 cuando probó el primer porro y con él llegaron el absentismo escolar, la rebeldía en casa, la apatía... Hoy está ingresado en un centro de desintoxicación intentando rehabilitarse de sus adicciones. La terapeuta que lo trata, y que también prefiere mantener su anonimato, cuenta que se le parte el alma cuando ve "a la madre culpándose de no haber parado ese vicio a tiempo".
Detrás del caso de Samuel, como ocurre con tantos otros de menores consumidores, está la percepción del cannabis como una sustancia de moda desprovista de peligro, algo completamente equivocado. Un estudio realizado por el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) afirma que el abuso de su consumo puede producir alteraciones del sistema nervioso comparables a la psicosis y la esquizofrenia; esto afecta especialmente a los más jóvenes.
Por su parte, la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción ( FAD) demostró que esta droga fomenta comportamientos violentos, causa pérdida de memoria, afecta negativamente al desarrollo educativo y favorece el fracaso escolar. Por último, en muchos casos supone la puerta de entrada para otras drogas, como la cocaína o el éxtasis.
Ana Montero, psicóloga clínica y directora del Centro Los Mesejo, donde tratan a jóvenes de entre 12 y 25 años con problemas de adicción, hace un retrato robot de estos chavales: "El perfil medio se corresponde con un varón de 16 años que acude por problemas relacionados con el consumo de cannabis y que, además, tiene poca conciencia del problema que sufre. Es la familia la que solicita nuestra intervención en muchas ocasiones". Estos pacientes requieren "una atención especial, porque se encuentran en la transición de la infancia a la madurez, en el proceso de descubrir y definir su identidad".
La pregunta que subyace es qué lleva a estos chavales a consumir drogas. Ana Montero asegura que se trata de una mezcla de factores: "La presión del entorno y la búsqueda de una satisfacción inmediata pueden contribuir a que los adolescentes abusen de determinadas sustancias".
Y esos mismos motivos, señalan los expertos, pueden derivar, si no se pone freno, en otras conductas potencialmente adictivas, como el abuso de las nuevas tecnologías.
Lo sabe bien Graciela, madre de dos chicos de 12 y 14 años. Hace meses que desaparecen en su habitación y pasan horas jugando al Fortnite, el videojuego de moda. Esta madre, como tantas otras, se pregunta cuándo debería empezar a preocuparse, en qué momento debe prohibirles que se acerquen a su ordenador o racionar las horas frente a la pantalla.

El 21% de los jóvenes utiliza internet de forma compulsiva

La respuesta es difícil, pero los expertos consideran que debería estar alerta, ya que el 21% de los jóvenes usa Internet de forma compulsiva, según la mencionada encuesta Estudes, y muchos de ellos se enganchan a la nueva plaga que arrasa entre los menores, la adicción al juego online: un 6,4% de jóvenes entre 12 y 16 años jugaron dinero a través de internet, y entre el 0,2% y el 12 % de los adolescentes cumplen "criterios de juego problemático", según este estudio. Porque, como explica la psicóloga Ana Montero, "ha cambiado el perfil de los jugadores, ahora son más jóvenes, con mayor nivel de estudios, y hay más mujeres".
Para combatir el problema, todos los expertos coinciden en que solo queda una vía, la de la prevención. Beatriz Martín Padura, directora general de la FAD, destaca que "para sensibilizar a los jóvenes hay que utilizar las vías por las que ellos se comunican, sobre todo las redes sociales, ya no valen las tradicionales. Por eso acabamos de poner en marcha el proyecto The Real Young, para dar voz a los adolescentes de tú a tú y en los entornos donde se mueven, que son fundamentalmente digitales".
En la misma línea, el recién aprobado Plan de acción sobre adicciones 2018-2020 presta especial atención a los menores de edad y pone de relieve "el importante factor de riesgo que supone la baja percepción del peligro por parte de los adolescentes frente al consumo de drogas, especialmente el alcohol y el cannabis, y manifiesta la necesidad de incrementar los esfuerzos por llegar a esta población a través de mensajes y canales creíbles y de gran calado".
Y mientras tanto, ¿qué pueden hacer los padres de los chavales que tienen la tentación a la vuelta de la esquina? Azucena Martí, delegada del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, considera que "las familias son el pilar básico para la prevención de conductas de riesgo y es cierto que muchas se encuentran ante encrucijadas y mensajes contradictorios en la crianza y educación de sus hijos. Es necesario el apoyo de toda la sociedad para cumplir con ese cometido preventivo y contribuir al desarrollo de competencias familiares, herramientas para hacer frente a esas encrucijadas".
En lo que la mayoría de expertos coinciden es en que los menores no deben recibir mensajes contradictorios (un discurso sobre lo malo que es el alcohol pronunciado con una copa en la mano) y en que hay que ofrecerles modelos de ocio alternativos.

sábado, 5 de enero de 2019

“Si no se aprende a mirar socialmente a la adolescencia siempre la enfocaremos desde el conflicto”


Entrevista de Adrián Cordellat a Jaume Funes, El País, 3 de enero de 2019.

Psicólogo, educador y periodista, Jaume Funes lleva más de 40 años dedicado a escuchar, comprender y ayudarles, un grupo de población del que, dice, ha aprendido “cada día”.

Psicólogo, educador y periodista, Jaume Funes lleva más de cuatro décadas dedicado a escuchar, comprender y ayudar a los adolescentes, un grupo de población del que, dice, ha aprendido “cada día”. De ese aprendizaje surge Quiéreme cuando menos me lo merezca…porque es cuando más lo necesito: una guía para padres y maestros de adolescentes (Paidós), que Funes considera “algo parecido a un testamento vital”. Un libro que cree el último porque, como afirma en sus páginas, “es bueno dejar paso a otras miradas”. En él comparte gran parte de lo aprendido en estos cuarenta años rodeado por las capacidades, angustias e incomprensiones de los “encantadoramente insoportables adolescentes”. 
PREGUNTA. No podía dejar de preguntarle en primer lugar por el título del libro. ¿Necesitan nuestros hijos más cariño que nunca en esta etapa en la que, paradójicamente, más nos sacan de nuestras casillas y más parece rehuir nuestro cariño?
RESPUESTA. El título lo que viene a decir es “soy insoportable, merecería que me dieras una hostia, pero…” (risas). Al final es un “pobre de ti si me das un beso, pero pobre de ti si no estás cerca por si necesito un abrazo”. Y eso es lo que más desquicia a los adultos: ¿En qué quedamos? ¿Me quiere o no me quiere? ¿Me necesita o no me necesita? Te necesita, pero no le demuestres que te necesita. La pregunta de fondo es: ¿Cómo enseñas a un adolescente que cree que lo sabe todo para que aprenda lo que no sabe sin tener que reconocer que no lo sabe y, además, sin reconocer que le has enseñado tú?
P. Qué locura, ¿no?
R. Es una locura para los adultos porque nunca sabes qué distancia mantener. Cuando te acercas demasiado te dan un “soplamocos” y “bufan”, pero si te alejas te dicen que ya no les quieres. Son las contradicciones propias de la entretenida vida con adolescentes.
P. Ante estas contradicciones escribe en la introducción del libro que “no existe un manual de buen padre o buena madre” y que todo el mundo lo es “en la medida en que no pasa de sus hijos y se para pensar cómo puede hacerlo mejor”, pero a la vez asegura que “no vale cualquier manera de educar a los adolescentes” y que algunas formas de hacerlo “generan desastres”. ¿Qué no vale con los adolescentes?
R. No vale, por ejemplo, querer imponerles un modelo de vida, pensar que la única vida buena es la que tú has llevado como adulto. Tampoco vale pretender que cambien de un día para otro, no tener paciencia. Tampoco quererlo resolver todo con la norma, con la imposición, porque muchas cosas se tienen que solucionar con mano izquierda, a través del diálogo. Y tampoco vale, entre otras muchas cosas, querer imponer valores en vez de permitir que ellos los descubran por sí mismos.
P. Como dice, no podemos pensar que la única vida buena es la que nosotros hemos llevado como adultos, pero ¿no tiene la sensación de que cada generación de padres y abuelos teme y menosprecia a la generación de adolescentes actual? Como si la nuestra siempre hubiese sido mejor.
R. La mayor parte de los adultos se olvidan de que fueron adolescentes. Muchas veces se lo tengo que recordar: “Oye, que tú fuiste adolescente, hiciste padecer a tus padres y, sin embargo, has llegado a ser una madre o un padre razonable”. Y por otro lado siempre tendemos a idealizar. Cuando recordamos nuestra adolescencia solemos recordar siempre la parte positiva. No recordamos si lo pasamos mal o el padecimiento que causamos a otras personas. Al final con esto pasa como con todo: “Yo hice la Revolución y estos son unos vagos”, “yo a tu edad ya trabajaba y tú no te esfuerzas”…
P. ¿Por qué ese concepto y esa imagen pública del adolescente y de la adolescencia? ¿Por qué tienen tan mala prensa?
R. Llevo cuarenta años trabajando con adolescentes y siempre vemos en ellos un problema y no un adolescente. Yo empecé trabajando cuando había un problema muy grave de violencia entre bandas, luego vinieron las drogas, luego las discotecas… Al final los convertimos en etiquetas: drogadictos, discotequeros… Aún hoy sigue costando mucho que los adultos no vean un problema, sino un adolescente que, por definición, está perfilando su propia personalidad, intentando diferenciarse de los adultos. Lo que pasa es que esta especie de “plantar cara”, de reafirmarse, hace que el adulto no quiera ver que simplemente es un adolescente que se reafirma y, por el contrario, acabe viendo a un puñetero maleducado.
P. La mirada hacia el adolescente de la que habla en el libro.
R. Es que es fundamental. Si de entrada ya miramos al adolescente como un problema hipotético real, ya no hay nada que hacer. Hay que abrir los ojos y ver que es nuestro hijo, nuestro sobrino, nuestro vecino, un niño que hasta hace nada considerábamos un encanto. Si no se aprende a mirar socialmente la adolescencia siempre la enfocaremos desde el conflicto. Y a todo esto, por cierto, hay que sumarle ahora un añadido.
P. Explíqueme.
R. Hasta ahora buena parte de la educación se basaba en una cierta lógica de pensar que lo que había sido bueno en un determinado momento de la vida, tenía que serlo por fuerza ahora. Sin embargo, en un mundo tan cambiante como el actual, la mayoría de los padres y las madres están perdidos porque el pasado les sirve de poco.
P. Justo lo dice en el libro, que hoy criamos a adolescentes “dinámicos y que se transforman” y que además viven en un mundo “aceleradamente cambiante”. ¿Qué nos exige como padres esta adolescencia de nuestros hijos vivida en un entorno tan cambiante?
R. Exige lo de siempre, una revisión de qué demonios significa ser padre o madre en el contexto en el que te toca vivir la experiencia. Hace 20 años podías preguntarle a un chaval que dónde había ido o que con quién había estado. ¿Pero ahora qué le pregunto? ¿Cuál es la última foto que has colgado en Instagram? Esta nueva realidad me obliga a mirar sus gestos, a dejar que me enseñe, a no fisgarle demasiado. Antes le podían “preocupar” a las madres las malas amistades o los peligros de la calle, pero ahora debe preocuparnos cómo es nuestro hijo en internet, lo que obliga a otro tipo de relaciones que pasan por dejarse enseñar, por preguntarle como aquel que no sabe nada para que te explique. Al final lo más importante es que sepan que nos importan sus vidas.
P. Me ha gustado mucho una reflexión del libro que enlaza con mucho de lo que hemos hablado ya: “choca la inestabilidad vital y vitalista adolescente con la madurez adulta, que tiende con facilidad hacia el conservadurismo”.
R. Los mayores nos hemos ido construyendo la vida sobre la base de unos ciertos andamios. Sabemos que tenemos muchas contradicciones, así que hemos ido apuntalando esos andamios con una cierta coherencia de la vida que tiene mucho de incoherencia. Y en ese punto aparece un adolescente y nos hace ver que realmente somos unos falsos, nos descoloca en todos los sentidos, y entonces echamos mano de estrategias de educación antiguas y conservadoras. Pero, ¿qué es educar? Educar es ayudarles a sentirse bien, ayudarles a descubrir el mundo, ayudarles a descubrir al otro. Y tenemos que encontrar la forma de hacerlo, porque antes la idea de fondo era buena, pero no la forma en la que se educaba.
P. Me ha llamado especialmente la atención la parte del libro en la que habla de aquello que podemos esperar de un adolescente y aquello que no. ¿Son las expectativas incumplidas de aquello que pensamos que pueden darnos/hacer, pero para lo que realmente no están preparados todavía, lo que provoca muchas de las fricciones en esta etapa?
R. Sí. Entre padres e hijos y entre adolescentes y los propios profesionales. Observa que muchos colegas de la educación y del mundo de la salud mental necesitan tener una especie de definición previa, un manual de clasificación. Y claro, si tú aplicas esos manuales, todos los adolescentes están para encerrarlos (risas). Y en el caso de los padres sucede igual. Esperamos que sean educados, que se dediquen a estudiar, que hagan los deberes, que aguanten las horas de escuela infumable, que en casa protesten pero poco… Y claro, entonces no serían adolescentes. No tiene sentido que se comporten ya como algún día nos gustaría que acabasen siendo. Nuestro ideal sobre su vida igual se acaba cumpliendo, pero eso en todo caso será mucho más adelante.
P. Y por último, y volviendo al conservadurismo, muchas de esas fricciones tienen su base también en otro tema que explica: “ellos y ellas ven sus conductas con altas dosis de atractivo. En cambio, nosotros, sus adultos, enseguida detectamos un riesgo innecesario”. Y entonces les contamos nuestras batallitas de juventud con moraleja final.
R.  Nuestras batallitas no sirven de nada. Nosotros tenemos experiencia, que es una supuesta virtud pero que no sirve para ellos, porque son ellos los que deben construir sus propias experiencias. Pero sí que hemos de estar disponibles porque ellos y ellas también están angustiados y a veces, cuando dudan, dejan caer sus dudas para que tú, sin querer darles lecciones ni consejos, les expliques tu experiencia. Es decir, no aceptarán de su madre que ponga pegas al novio o a la novia que tienen, pero sí aceptarán que, en determinado momento, sin querer dar lecciones, les explique de quién se enamoró, cómo y por qué, que les cuente por qué le entusiasmaba su padre. Es decir, es compartir tu vida sin pretensiones de consejo moralista, porque lo otro no conduce a nada.