sábado, 28 de marzo de 2020

El coronavirus y las personas más vulnerables



El mundo ya no gira igual, o mejor, gira al revés. Escritores y directores de cine, del género de ciencia ficción, seguro que nunca se hubiesen imaginado que pudiese ser real lo que la vida misma nos depara en estos días. Ray Bradbury considerado el poeta de la ciencia ficción y uno de los maestros del género en la segunda mitad del siglo XX nos dejaba obras tan impresionantes como “Farenheit 451” y “Crónicas marcianas”. Isaac Asimov sus obras situadas entre 1938 y 1959, destacan “Yo, robot” y “El hombre bicentenario”, ambas llevadas al cine. Y por nombrar otro, H.G. Wells, autor británico del siglo XIX e inicios del XX, su novelas son altamente conocidas, “La máquina del tiempo”, “El hombre invisible” y “La guerra de los mundos”. No es menos el trabajo en el cine, hablamos de Spielberg con sus películas como “ET, el extraterrestre” o “Encuentros en la tercera fase”, también el increíble Ridley Scott, con su gran película “Alien, el octavo pasajero”.

Pero quiero destacar como referencia “La peste”, la novela del escritor francés Albert Camus, publicada en 1947, cuenta la historia de unos médicos que descubren el sentido de la solidaridad en su labor humanitaria en la ciudad argelina de Orán, mientras es azotada por una plaga. Allí fue la peste, hoy le llaman coronavirus, pero con unos efectos similares en la población más vulnerable.

Cada momento de la historia, cada situación de crisis a nivel de enfermedades, guerras, catástrofes naturales, …, siempre la diana de los efectos y las consecuencias se apuntan hacia la misma dirección, el centro o el epicentro, ese siempre está en las personas más vulnerables y en las comunidades más pobres.

Nos centramos en España y la situación de pandemia actual nos lleva a que ha pillado a miles de personas en la calle, sin hogar, que si no lo tenían antes, menos ahora que se priorizan otros colectivos. Las personas mayores, vulnerables siempre, son ellas las que presentan un alto grado de dependencia, las que están solas, o las que sus últimos días de vida lo dejaban sentir en una residencia o geriátrico, al menos tendrían sus cuidados básicos. Los menores, niños y niñas, que ven diezmada de forma muy significativa sus vidas, encerrados en espacios pequeños, con familias que dependen de trabajos ocasionales o de prestaciones sociales, también las que pierden el empleo en estos días, la mayor  parte sin posibilidades de tener ahorros y de grandes deudas. Personas con otras capacidades que necesitan un apoyo especial y que sus recursos son mermados perdiendo calidad en sus vidas. Las mujeres en riego de violencia de género, confinadas en un hogar sin posibilidades de poder salir corriendo ante el maltratador que puede estar dormido y que en un momento el sueño no sea tan profundo.

Para las personas más vulnerables el quedar en casa lleva sus riesgos, llevando a situaciones de cambios en su estado de salud, físico y psicológico, y hay que tener en cuanta esa nueva situación, aunque no se pueda observar ni se demande.

Por eso es importante seguir unidos, trabajar en equipo, cooperar, fomentar la solidaridad, la misma que crece en horizontal, que surge espontanea entre las personas, la que no se dicta desde arriba.

Dice la filósofa y catedrática de Ética, Adela Cortina, que la sociedad va a cambiar radicalmente con esta crisis, que habrá “un antes” y “un después”, pero para salir adelante se va a necesitar “toda la capacidad moral” y “todo el capital ético” de cada uno, o es así, o muchas personas se quedarán en el camino.

La clase política también tendrá que tomar nota y darse cuenta que la mejor “política” es la que tiene como objetivo el bien común.
 
Samuel N.P.

 

jueves, 26 de marzo de 2020

La Diputación de León habilita un servicio para que los usuarios de los Bibliobuses puedan seguir recibiendo libros, revistas y películas por correo



Las bibliotecas móviles se adaptan a las especiales circunstancias de alerta sanitaria para seguir trabajando por el medio rural de la provincia de León
El Servicio de Bibliobuses de la Diputación de León, enmarcado en el Centro Provincial Coordinador de Bibliotecas dependiente del Instituto Leonés de Cultura (ILC), echaba el freno de mano a sus seis vehículos hace ya casi dos semanas dentro de las medidas para la contención del COVID-19 que ponía en marcha la institución provincial. Sin embargo, su visita periódica a los pueblos de la provincia se hace estos días más necesaria que nunca, por lo que desde el área que encabeza el diputado Pablo López Presa han ideado una fórmula para hacer llegar sus servicios a los usuarios de los Bibliobuses de León sin poner en riesgo la salud pública.
De este modo, respetando escrupulosamente las recomendaciones de la autoridades sanitarias y con ánimo de contribuir a llevar de la mejor manera posible el gesto de responsabilidad solicitado a todos los ciudadanos de permanecer en sus hogares como la mejor contribución colectiva frente al coronavirus, este servicio se adapta a las especiales circunstancias y pone a disposición de sus socios el envío gratuito de libros, revistas y películas.
Los préstamos se realizarán por correo a demanda de los usuarios, que recibirán en sus domicilios, de forma gratuita, un lote de dos libros, una revista y una película. Lo único que deben de hacer es contactar con el Servicio a través de las distintas vías puestas a su disposición para ello (teléfono, página de Facebook, aplicación móvil y correo electrónico) y dar su número de carné. Los envíos se devolverán de forma presencial una vez que se reanuden las visitas de las bibliotecas móviles de la Diputación a los pueblos, que sirven a una población de 127.047 personas de 402 localidades de la provincia.
Los interesados pueden consultar el catálogo de estas bibliotecas en la web del Instituto Leonés de Cultura (http://www.institutoleonesdecultura.es/CoordinacionDeBibliotecas/ServicioDeBibliobus/catalogo.html) y de la aplicación móvil Bibliobuses de León (versiones para Android e IOS).
Para contactar con el servicio pueden llamar, en horario de 9 a 14 horas de lunes a viernes, al teléfono 987 234 612, o hacerlo a través de la página web de Facebook, de la citada app o en el correo electrónico bibliobus@dipuleon.es.
Esta iniciativa permite el acceso a la cultura de todos sus usuarios, residan donde residan, pues aquellas zonas del medio rural donde internet aún no ha llegado o aquellas personas que no disponen de conexión en sus hogares se encuentran al margen de las múltiples iniciativas culturales que se están desarrollando en la red. Este servicio está ideado, por tanto, para facilitar entretenimiento a todos los rincones de la provincia a través del correo ordinario que, no obstante, estos días podría ampliar sus habituales plazos de entrega por las circunstancias especiales.
Información: wed Diputación de León

El Coronavirus y los gitanos


Hace unos días, cuando los periódicos empezaron a informar con más detalle de la existencia de un virus maléfico que se había presentado en España, desde nuestra asociación gitana de San Sebastian me enviaron un WhatsApp con la reproducción completa de la página del diario donde se daba la información. Pero ese envío venía precedido por este mensaje: “Sólo con leer el titular ya sabía que iba a aparecer la palabra gitano”. Y efectivamente, no se equivocaba mi informante.
      Como es natural he intentado recopilar todo lo que los medios han dicho y escrito sobre la terrible pandemia que amenaza a Europa y a la relación que los gitanos hayamos podido tener en la propagación del virus. Y, créanme, es desesperante. Salvo un par de periódicos que han dado la noticia a cuenta de algún incidente en la que algún gitano se ha visto involucrado, y no han dicho en ningún momento que se trataba de “un gitano”, en todos los demás se ha hecho mención, y siempre en contexto peyorativo, a que los causantes del incumplimiento de la norma eran los gitanos.
      Quiero suponer que mis amables lectores entenderán que no es este el momento en que yo me ponga a desgranar el rosario de leyes, pragmáticas y persecuciones que hemos sufrido los gitanos desde los funestos años en que la Inquisición condenaba a terribles castigos a las gitanas porque tenían relaciones con el Diablo y adivinaban el porvenir de los gachés (payos) leyéndoles la palma de la mano. Ellas no hacían daño a nadie y por echarles la buenaventura a cambio de unos maravedíes, pequeñas monedas de cobre del siglo XVI― o unas “perras gordas” de finales del siglo XIX que equivalían a diez céntimos de peseta y que yo llegué a conocer y usar durante mi infancia, se iban contentos a sus casas convencidos de la gran suerte que les esperaba o del rendimiento de amor que, por fin, iban a encontrar en la persona de sus sueños. 
Tenemos poderes sobrenaturales
      Hasta ahí puedo entender que la ciudadanía supersticiosa de aquellos siglos nos mirara con un cierto temor convencida de los poderes sobrenaturales que poseíamos y que ese temor hiciera que sobre nuestros hombros cargaran todas las culpas de las desgracias personales o colectivas sobrevenidas. Yo lo he vivido personalmente siendo un niño junto a mi abuela María, una gitana más bien pequeñita, canastera, nacida en el Puerto de Santa María, que de joven podría haber salido de uno de los cuadros de Murillo, el gran pintor sevillano del que Laura Galdeano ha dicho que mezclaba los pigmentos con agua del Guadalquivir dando como resultado unos claroscuros genuinos, unos tonos marrones parduzcos característicos del artista de la luz y el color. Así era mi abuela. Y la gente venía a nuestra casa y ella les atendía tratando de complacerlas en sus demandas.
     Pero atención, cuando el pueblo, desde su ignorancia o su superstición, nos atribuye poderes sobrenaturales también corremos un grave peligro. Eso les ocurrió a las gitanas que leían la palma de la mano a los caballeros que en el siglo XV se acercaban a la catedral de Notre Dame en París. El arzobispo decretó la expulsión de las gitanas por ser las causantes de graves desencuentros matrimoniales al advertir a aquellos crédulos señores de posibles devaneos de sus esposas.  
Hay que echar la culpa al otro
      Esto es casi tan antiguo como la humanidad. En la antigua Grecia se celebraba una vez al año el “Pharmakos” que consistía en hacer a alguien culpable de todas las desgracias ocurridas. Para ello se escogían a ciudadanos a los que se les culpaba de todos los males, aunque no tuvieran nada que ver con lo acontecido.
      Hace ahora exactamente un año, en marzo de 2019, los gitanos residentes en el departamento de Seine-Saint-Denis, al noreste de la capital francesa, sufrieron durísimos ataques porque se corrió el rumor de que unos gitanos viajaban por la zona en una camioneta secuestrando a las niñas para matarlas y vender sus órganos o para dedicarlas a la prostitución.
      Todo falso. La Prefectura de Policía de París insistió en decir que “los rumores de robo de niños mediante una camioneta son totalmente infundados” y en similares términos se manifestaron la prefectura de Seine-Saint-Denis y varios alcaldes de la zona, que desmintieron tajantemente los falsos rumores. Hasta el portavoz del Gobierno, Benjamin Griveaux, se unió a las condenas de esas “derivas inaceptables contra la comunidad gitana” y consideró la situación como una “demostración de la necesidad absoluta de combatir las noticias falsas”.
¡Qué peligroso puede ser el mal uso de internet!
     Ha ocurrido en el Hospital Universitario Araba que forma parte de la OSI Araba, que a su vez pertenece a Osakidetza-Servicio Vasco de Salud. Una miserable racista, haciéndose pasar por trabajadora del centro hospitalario, ha grabado un mensaje culpando a los gitanos de actos criminales para contaminar a todos los residentes en el Hospital. Estamos hablando de un centro hospitalario de referencia en el Territorio Histórico de Álava y que es uno de los principales centros sanitarios de Euskadi. Dispone de alrededor de 750 camas, lo que supone cerca de 200.000 estancias anuales y en torno a 37.000 intervenciones quirúrgicas.
     En el audio, ampliamente difundido en las redes sociales, se dice que un grupo de personas gitanas se ha dedicado a escupir en todas las salas para contagiar a todo el mundo con el coronavirus y que también lo hicieron en la UCI que estaba abarrotada de personas entubadas. Estas personas, dice la malnacida racista, habían estado antes en un funeral donde contagiaron a 60 personas. 
La reacción del Hospital
      Ha sido contundente al manifestar que: El mensaje trasladado en este audio está manipulado y lleno de falsedades, y supone un acto vergonzoso por parte de la persona que lo ha difundido. La Dirección de la OSI Araba y sus profesionales están en total desacuerdo con este tipo de acciones que únicamente generan miedo, odio, desconfianza y estigmatización y desaprueba totalmente la actitud de esta ‘presunta profesional’
La Asociación de Vecinos Madre de Dios de La Rioja ha salido en nuestra defensa reconociendo que En estos momentos tan proclives a la histeria colectiva, la comunidad gitana es una candidata perfecta para canalizar los miedos hacia ‘los otros’, ‘los diferentes’. Por eso apela al raciocinio: “Antes de difundir una información no contrastada, evita difundir cualquier mensaje que se refiera a colectivos enteros que siempre están cargados de los prejuicios que han arraigado nuestra cultura y contra los que es necesario rebelarse porque la comunidad gitana es extraordinariamente diversa, como lo somos todas».
 

Juan de Dios Ramírez-Heredia Montoya
Abogado y periodista

 


 

viernes, 20 de marzo de 2020

La residencia Santa Luisa de León organiza a sus residentes ‘videoencuentros’ con sus familiares para paliar el aislamiento



Este centro dependiente de la Diputación de León suspendía las visitas a familiares la pasada semana para evitar contagios por coronavirus y pretende con la medida reducir la intranquilidad dentro y fuera
La Residencia de Mayores de Santa Luisa, dependiente de la Diputación Provincial de León, ha puesto en marcha en el centro un programa de ‚videoencuentros’ entre los residentes y sus familiares para paliar la inquietud derivada de las medidas que se adoptaban ya la pasada semana de suspender las visitas para prevenir la expansión del COVID-19, posteriormente impuestas al decretarse el domingo el estado de alarma por la pandemia.
Esta residencia, adscrita al área de Derechos Sociales que dirige la diputada Carolina López Arias, atiende a 90 usuarios con una edad media de 90 años y, en su mayoría, más del 70%, con diversos grados de dependencia. La pasada semana la institución provincial resolvía extremar las medidas de prevención para evitar posibles contagios de coronavirus y se acordó, entre otras precauciones, suspender las visitas de familiares a los residentes. Tal decisión, si bien ha sido comprendida por los afectados, generaba cierto ‚vacío’ a los residentes que periódicamente recibían las visitas de sus allegados, además de la intranquilidad propia en el seno de las familias.
Por ello, con ánimo de apaciguar estas carencias derivadas de un ejercicio de responsabilidad ante la situación sanitaria actual, desde la residencia se han propuesto ‚derribar las puertas’ a través de ‚videoencuentros’ entre los usuarios y sus familias, una iniciativa que comenzaba a ponerse en práctica este miércoles con una gran acogida tanto dentro como fuera del centro.
Tal y como explica la directora de la Residencia de Mayores Santa Luisa, Mercedes Vega Ampudia, “aunque todas las mañanas desde el centro nos ponemos en contacto con los familiares para informarles de cómo se encuentran los usuarios y de que pueden hablar con ellos por teléfono, nos parecía que proporcionarles un sistema para que pudieran verse serviría para tranquilizarles, por lo que con la colaboración del Servicio TIC de la Diputación de León y asistidos por una tablet, este miércoles por la tarde realizábamos las primeras videollamadas entre residentes y familiares”.
De este modo, tras proponer a las familias esta posibilidad, se va estableciendo un programa de horarios de ‚videoencuentros’. Desde la residencia señalan que siempre han apostado por un régimen de apertura y colaboración con las familias y que, dada la coyuntura actual, esta medida podría resultar muy tranquilizadora.
La suspensión de las visitas era una de las medidas adoptadas ante la situación de alarma sanitaria ocasionada por el coronavirus, a la que se suma el extremar las precauciones habituales que se siguen en este centro para evitar cualquier tipo de contagio o complicación en la salud de sus residentes.
Información: web Diputación de León

lunes, 16 de marzo de 2020

‘Cholitas’: una historia de superación y empoderamiento



Dora, Lydia, Cecilia, Elena y Liita son cinco mujeres indígenas aymaras que protagonizan una expedición única: escalar la montaña más alta de América. Vestidas con su falda tradicional, ascienden al Aconcagua en la región más inhóspita de Bolivia, una travesía que les llevará a realizar un viaje interior, escudriñando en sus fortalezas, determinación y a encontrar en la montaña un lugar donde sentirse libres, felices y vivas. 
El documental ‘Cholitas’, dirigido por Jaime Murciego y Pablo Iraburu de la mano de Arena Producciones, y que hemos apoyado desde Entreculturas junto con Alboan y Oxfam Intermón, es una historia de liberación y empoderamiento de la mujer, en un país donde la brecha de igualdad de género es muy grande.   
Cansadas de “bajar la cabeza” y de que les digan que su lugar está en la casa, estas cinco mujeres quisieron demostrarse a sí mismas y al mundo que no solo pueden alcanzar una cima que sólo estaba contemplada para los hombres, quieren demostrar que pueden romper estereotipos, relacionarse con la naturaleza a través de la montaña y reivindicar el respeto a las diferentes culturas poniendo en valor su propia identidad indígena.
A nosotras se nos discrimina por ser Aymaras, mujeres indígenas y yo decía por qué… Siempre tenía esa curiosidad de subir a la cumbre, de ‘hacer cima’ ¿Por qué no lo podemos hacer nosotras las mujeres, por qué no podemos escalar?”, contaba  Lidia Huayllas a las cámaras que documentaron su viaje junto a las otras cuatro escaladoras, afirmando al final de su recorrido que “Poder hacerlo es un sueño hecho realidad, poder enfrentar el Aconcagua, la más alta de América. Hoy me siento libre de poder hacer lo que yo quiero”.
Dora, Lydia, Cecilia, Elena y Liita son cinco mujeres indígenas aymaras que protagonizan una expedición única: escalar la montaña más alta de América. Vestidas con su falda tradicional, ascienden al Aconcagua en la región más inhóspita de Bolivia, una travesía que les llevará a realizar un viaje interior, escudriñando en sus fortalezas, determinación y a encontrar en la montaña un lugar donde sentirse libres, felices y vivas. 
El documental ‘Cholitas’, dirigido por Jaime Murciego y Pablo Iraburu de la mano de Arena Producciones, y que hemos apoyado desde Entreculturas junto con Alboan y Oxfam Intermón, es una historia de liberación y empoderamiento de la mujer, en un país donde la brecha de igualdad de género es muy grande.   
Cansadas de “bajar la cabeza” y de que les digan que su lugar está en la casa, estas cinco mujeres quisieron demostrarse a sí mismas y al mundo que no solo pueden alcanzar una cima que sólo estaba contemplada para los hombres, quieren demostrar que pueden romper estereotipos, relacionarse con la naturaleza a través de la montaña y reivindicar el respeto a las diferentes culturas poniendo en valor su propia identidad indígena.
A nosotras se nos discrimina por ser Aymaras, mujeres indígenas y yo decía por qué… Siempre tenía esa curiosidad de subir a la cumbre, de ‘hacer cima’ ¿Por qué no lo podemos hacer nosotras las mujeres, por qué no podemos escalar?”, contaba  Lidia Huayllas a las cámaras que documentaron su viaje junto a las otras cuatro escaladoras, afirmando al final de su recorrido que “Poder hacerlo es un sueño hecho realidad, poder enfrentar el Aconcagua, la más alta de América. Hoy me siento libre de poder hacer lo que yo quiero”.
 
Información: web EntreCulturas, 19 de diciembre de 2019

miércoles, 4 de marzo de 2020

Jóvenes de institutos de la provincia protagonizan el acto del Día Internacional de la Mujer de la Diputación de León



Desde el área de Derechos Sociales se ha organizado una jornada de debate y un acto institucional en el que leerá un manifiesto y se expondrán las conclusiones alcanzadas por las alumnas y alumnos
La Diputación de León celebrará el próximo lunes 9 de marzo un acto con alumnas y alumnos de los institutos de la provincia para conmemorar el Día Internacional de la Mujer. Desde el programa de Mujer del servicio de Derechos Sociales y Territorio Sostenible de la institución provincial que dirige la diputada Carolina López Arias, han programado una actividad que pretende implicar a los más jóvenes en la lucha por la igualdad al entender que son elemento clave y motor de cambio para alcanzar una sociedad igualitaria.
De este modo, un total de 30 alumnas y alumnos de una quincena de institutos de enseñanza Secundaria de municipios de menos de 20.000 habitantes se desplazarán hasta el Palacio de los Guzmanes, sede de la Diputación provincial de León, donde serán recibidos por la diputada del área. Se ha querido celebrar este acto en la sede de la administración provincial para transmitir a estos jóvenes y al personal docente que les acompañarán, el apoyo institucional de la Diputación en esta lucha.
Tras una visita guiada por el emblemático edificio, los chavales se distribuirán en grupos de trabajo para analizar y reflexionar sobre algunas cuestiones clave en la consecución de una sociedad más igualitaria, analizando dificultades de las mujeres en determinadas esferas de la vida: educación y capacitación, violencia de género, toma de decisiones, participación y acceso al poder, promoción laboral, corresponsabilidad familiar o la imagen de la mujer en los medios de comunicación.
Desde el área de Derechos Sociales de la institución provincial se pretende implicar a la comunidad educativa en la implantación de un modelo basado en la educación en igualdad libre, por lo que se demandará de los estudiantes unas conclusiones que se leerán en el acto institucional que tendrá lugar posteriormente en el Salón de Plenos, en el que también se procederá a dar lectura al manifiesto con motivo del Día Internacional de la Mujer.
Será la diputada de Derechos Sociales la encargada de clausurar esta jornada que deposita la confianza en las generaciones jóvenes para hacer frente a los nuevos retos y evitar el retroceso de todos los avances conseguidos.
Información: web Diputación de León

martes, 18 de febrero de 2020

La Diputación de León abre el plazo para solicitar talleres de teatro que en esta edición suman actividades de magia y circo


La diputada de Juventud destaca que esta edición el programa “se enriquece con dos nuevas disciplinas para hacerlo más atractivo”
La Diputación de León abre el plazo para solicitar los talleres de teatro, magia y circo en la provincia. Este programa, promovido por el Servicio de Juventud de la institución provincial, tiene como finalidad la enseñanza de artes escénicas, circenses y de magia de carácter básico y de iniciación para escolares de Primaria, Secundaria, Bachiller o Formación Profesional; asociaciones juveniles o culturales, o simplemente un grupo de jóvenes con inquietudes artísticas.
La diputada del área, Susana Folla Abad, ha destacado el éxito de este programa que suma ya 29 ediciones ofertando talleres de teatro a los ayuntamientos de la provincia y que, en esta edición, “se enriquece con las materias de magia y circo con el objetivo de actualizarlo y hacerlo más atractivo para los participantes”. Entre sus objetivos, ha indicado la diputada, está el potenciar el conocimiento del hecho teatral como vía alternativa de ocupación del ocio y tiempo libre de los jóvenes leoneses; estimular y canalizar las áreas de imaginación, creatividad, sensorialidad, capacidad de juego o de relación a partir del juego dramático y artístico; contribuir a la recuperación de la tradición teatral en los pueblos, o el fomento de las actividades grupales que mejoren la autoestima y conlleven comportamientos de respeto mutuo.
El total de talleres ofertados para este año asciende a 55, pudiendo aumentar la cantidad en la medida en que se generen remanentes por la reducción de sesiones semanales a impartir que, en principio, serían 18 por taller, repartidas en clases de hora y media semanales, es decir, un total de 27 horas lectivas, estableciendo un mínimo de 21 horas lectivas por taller.
Las solicitudes se tendrán que realizar a través de los ayuntamientos, que aportarán el 20% del coste del programa. El resto de la financiación correrá a cargo de la Diputación provincial, que ha consignado un importe de 39.935,50 euros. Además, el municipio tendrá que poner a disposición del Servicio de Juventud de la institución provincial, como organizador del programa, la infraestructura necesaria para el óptimo desarrollo de los talleres a la que se exige capacidad suficiente, conexión a la red eléctrica, iluminación, calefacción, limpieza y servicios higiénicos.
Este programa está dirigido preferentemente a menores y jóvenes de edades comprendidas entre los 4 y los 35 años que residan en municipios de menos de 20.000 habitantes. Los grupos estarán constituidos por un mínimo de 5 y un máximo de 15 participantes. No obstante, se podrán formar grupos con edades superiores a la exigida siempre que concurran circunstancias especiales.
La estructura de estos talleres prevé cuatro semanas de introducción a la magia, cuatro de artes circenses y diez de técnicas teatrales.
El plazo para la presentación de solicitudes estará abierto hasta el próximo 3 de marzo. En el ejercicio 2019, un total de 48 ayuntamientos solicitaron participar en el programa y se impartieron un total de 57 talleres de teatro por la provincia.
Información: web Diputación de León

lunes, 10 de febrero de 2020

Adú



Año
Duración
119 min.
País
España España
Dirección
Guion
Alejandro Hernández
Música
Roque Baños
Fotografía
Sergi Vilanova
Reparto
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Productora
Ikiru Films / La Terraza Films / Telecinco Cinema / ICAA / Mediaset España / Mogambo / Netflix
Género
Drama | Inmigración. África
Sinopsis
En un intento desesperado por alcanzar Europa y agazapados ante una pista de aterrizaje en Camerún, un niño de seis años y su hermana mayor esperan para colarse en las bodegas de un avión. No demasiado lejos, un activista medioambiental contempla la terrible imagen de un elefante, muerto y sin colmillos. No solo tiene que luchar contra la caza furtiva, sino que también tendrá que reencontrarse con los problemas de su hija recién llegada de España. Miles de kilómetros al norte, en Melilla, un grupo de guardias civiles se prepara para enfrentarse a la furibunda muchedumbre de subsaharianos que ha iniciado el asalto a la valla. Tres historias unidas por un tema central, en las que ninguno de sus protagonistas sabe que sus destinos están condenados a cruzarse y que sus vidas ya no volverán a ser las mismas.
 
Información: FilmAffnit

miércoles, 29 de enero de 2020

Menores soldados en el Día Escolar de la No Violencia y la Paz, 30 de enero, 2020


El 30 de enero de cada año, en el Aniversario de la muerte de Mahatma Gandhi, desde 1964 se celebra una jornada educativa no gubernamental conocida como el “DÍA ESCOLAR DE LA NO VIOLENCIA Y LA PAZ”, fundada en España en 1964 por el poeta, educador y pacifista mallorquín Llorenç Vidal.
Lanza del Vasto, discípulo directo de Mahatma Gandhi y fundador de las Comunidades pacifistas del Arca, dijo en Sevilla en el año 1976 “sea así en vuestras escuela el establece un día dedicado a la Paz y la No Violencia.
John Paul Lederach en 1983 escribe un libro con el título “Educar para la Paz” como base para una pedagogía pacifista desde la escuela.
Como Educador Social me siento obligado a recordar cada 30 de enero los grades valores humanos de la No Violencia y la Paz, garantizar que la educación es la base para resolver tanto los conflictos cercanos como los que se extienden fuera de nuestras fronteras.
Este año quisiera hacer referencia a menores soldados, niños y niñas, dedicarles este pequeño post y poder hacer visible una realidad y para ello tengo sobre las teclas de mi  ordenador el libro “Un largo camino” de Ishmael Beah, que narra con toda profundidad su vida como “niño soldado” en Sierra Leona, que con doce años participó en una guerra total y convirtió la violencia como algo natural, perdió su infancia y el amor por la vida. Al final fue rescatado por un grupo de las Naciones Unidas y llevado a un centro de rehabilitación de menores. Hoy Ishmael Beah es licenciado en Ciencias Políticas en Nueva  York.
La pobreza y la falta de recursos que posibiliten la igualdad de oportunidades lleva a que menores de los países menos desarrollados, la mayor parte de ellos en conflictos bélicos, tomen las armas, obligados algunas veces y otras como forma de no pasar hambre, por poner un ejemplo, en Yambio, un pueblo devastado por la guerra, de Sudán del Sur, el 60% de sus menores han sido reclutados por grupos armados. En el mismo Sudán del Sur, en conflicto civil desde 2013, se estima que hay 19.000 niños y niñas soldados.
Wissam Ahmad es otro de los ejemplos, un grupo terrorista, el Daesh, en Siria, entró en su pueblo y lo reclutó como soldado con 12 años. Ahora tiene 18 años, vive en Jordania y da charlas en los Institutos sobre tolerancia, paz y no violencia.
Pero a los largo de la historia,  y en muchas culturas, se utilizaron a menores en campañas militares. En la Europa Medieval, se usaban menores como zorras (escuderos), colocados delante de los ejércitos para hacer de escudos humanos.
Hablamos de menores, tanto niños como niñas, aunque conozcamos muchos más casos de niños, no excluimos a las niñas, no existe en estas prácticas ningún tipo de distinción de género.

Es mucho más difícil para una niña. Para empezar, pierdes tu identidad como mujer: tienes que llevar un uniforme militar, botas, debes llevar pelo corto… no se te permite usar pintalabios ni nada que recuerde que eres una chica. No se te permite ser una mujer: cambia tu forma de hablar, tu forma de moverte, incluso tu forma de estar simplemente de pie… todo.
Además eres menospreciada y humillada: imagina tener 16 años y no poder recordar cuántos hombres han tocado tu cuerpo y han abusado de ti. Muchas niñas de apenas 13 años se convierten en madres sin tener el cariño de una familia ni nadie que les cuide, sin padre ni madre, sin nadie que les diga «estoy aquí para apoyarte, yo te protejo».
En el frente las chicas se ven obligadas a cometer atrocidades sólo para demostrar que no son unas cobardes, y eso nunca se olvida. Te sientes sucia y sin valor, pierdes completamente tu autoestima y crees que no mereces que nadie te quiera. Para los chicos también es terrible, pero no puedo hablar por ellos, porque yo lo viví como mujer.»

 A todos esos menores que se les robo la infancia, aquellos y aquellas que se les sigue robando, que se les enseña a matar, odiar, despreciar y torturar, …, que al menos tengan una segunda etapa de su vida en PAZ.
 
Samuel N. P.

 

lunes, 27 de enero de 2020

El infierno existe: Auschwitz-Birkenau


 
       El día 27 de enero de 1945 el ejército rojo que venía de Rusia entró en el Campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau. Construido por los nazis alemanes en territorio polaco, muy cerca de Cracovia, fue el lugar más eficaz en la tarea de eliminación masiva de todas las personas que, a juicio de los criminales racistas, no debían sobrevivir. Se calcula que en este fantasmagórico lugar fueron muertos un millón y medio de personas inocentes.
      Sin duda Auschwitz-Birkenau es el nombre que evoca el lugar más tétrico y alucinante done la máquina de asesinar funcionó durante más tiempo. Pero no hay que olvidar que el mapa del exterminio alberga muchos otros lugares no menos tétricos. La lista de los más significativos está formada por doce campos, algunos de los cuales no quedaban demasiado lejos del de Auschwitz-Birkenau por el número de víctimas. Yo he tenido el triste privilegio de visitar la mayoría de ellos, especialmente los más eficaces en su misión diaria de concentrar, matar y quemar a las víctimas. Treblinka fue uno de los más famosos y expeditivos de todos ellos porque en su interior logró aniquilar a más seres humanos en menos tiempo que ningún otro, incluido Auschwitz-Birkenau. Treblinka empezó a funcionar en julio de 1942 y se cerró en octubre de 1943. Es decir, un año y tres meses. Y en ese lapsus de tiempo aniquiló a más de 850.000 personas.
      El campo de exterminio de Sobibor fue creado en marzo de 1942 y se distinguió por ser el lugar donde los nazis concentraron el mayor número de judíos soviéticos procedentes del frente del Este, así como prisioneros de guerra y gitanos. En este terrorífico lugar, fueron asesinadas unas 200.000 personas. Murieron, una vez introducidas en las cámaras de gas, no por el efecto del gas pesticida Zyklon B sino por las emanaciones producidas por un motor de gasolina de 200 caballos situado en un cobertizo cercano cuyas emanaciones eran introducidas por un tubo en la habitación donde aquellos seres indefensos, desnudos, esperan la muerte.  Las fosas estaban cerca. Cada una tenía entre 50 y 60 metros de largo por 10 a 15 metros de ancho. La profundidad oscilaba entre los cinco a siete metros. 
El infierno existe: Auschwitz-Birkenau
      Ha pasado el tiempo y siguen en mi memoria las imágenes terribles que contemplé hace doce años cuando inicié un viaje de una semana a Polonia para visitar detenidamente los principales campos de concentración y exterminio donde les arrebataron la vida a cinco millones ―sí, cinco millones. Hay que repetir la cifra para que nos hagamos cargo de la magnitud de la tragedia― de judíos inocentes. Y junto a ellos quinientos mil gitanos fuimos víctimas del odio y la ceguera racista de aquellas bestias sin conciencia para quienes la compasión y la misericordia eran sentimientos desconocidos. 
Rudolf Höss el asesino de Auschwitz
      Fue el primer director del campo de exterminio más diabólico del régimen nazi. El 30 de abril de 1940 fue nombrado comandante del nuevo campo y permaneció al frente del mismo hasta finales de 1943. Höss era una máquina perfectamente preparada para matar. El fue quien emprendió la idea de ampliar Auschwitz construyendo Birkennau lo que le permitió aumentar el número de asesinatos diarios hasta alcanzar cifras espeluznantes.
      Este Rudolf Höss fue especialmente sádico con los gitanos. Tanto en su etapa de director fundador de Auschwitz, como en su retorno al campo para poner en marcha nuevos procedimiento de exterminio, este demonio fue un entusiasta animador de Josef Mengele, el médico que fue nombrado director médico del Zigeunerfamilienlager —campo de familias gitanas— en el complejo de Birkenau.
      La amistad de Megele con Höss le facilitó realizar con los gitanos adultos múltiples experimentos. Por ejemplo, dejaban que las enfermedades contagiosas se propagaran entre los prisioneros gitanos habida cuenta de que vivían hacinados en espacios minúsculos. En los juicios de Nuremberg se demostró que permitieron la propagación del tifus entre los gitanos para calibrar su resistencia. A otros les inyectaban la bacteria de la tuberculosis con el fin de hacer experimentos en la búsqueda de vacunas
      Pero la maldad del médico asesino de Auschwitz tenía precedentes en la que ha sido considerada la primera matanza en masa de niños. Fue en Buchenwald. 250 niños gitanos checoslovacos fueron asesinados durante las pruebas del Xyclon B ―el agente químico de las cámaras de gas―. Les suministraron cianuro en forma de cristales para ver cuánto tiempo tardaban en morir. 
Hasta que llegamos a las puertas del reino de la muerte
      Confieso que la visita a los campos me produjo un impacto muy difícil de superar. Sobre todo, porque cada uno de ellos, a pesar de tener una finalidad común: el exterminio racista de quien no perteneciera a la raza aria, ofrecía aspectos de muy difícil catalogación a la hora de llevar a cabo los asesinatos. A mi me parecía que acabar con la vida de la gente fusilándolas, era más humanamente soportable que inyectándoles enfermedades, o dejándolas morir de hambre o de extenuación tras jornadas inacabables de trabajos forzados.
      Poco a poco me fui mentalizando para enfrentarme a la prueba final que me esperaba en Auschwitz. Caminar por aquellos siniestros barracones era como estar sumergido en una película de terror. Ver montañas de gafas sustraídas a los prisioneros, miles de zapatos de toda clase y tamaño, pequeñas maletas con avíos de afeitar y peines de toda clase, me ponía un nudo en la garganta que, por más que intentara evitarlo, me hacían llorar. Entonces comprendí que nuestro guía, que nos acompañó durante todos los días de la visita, se negara a entrar en los pabellones. Él era judío, alto cargo del ejercito de su país, que fue herido en una de las guerras en que participó y ahora, integrado en Yad Vashem ―Centro mundial para la conmemoración de la Shoá― dedicaba su tiempo a ilustrarnos sobre lo que supuso el Holocausto. ¡Claro que entendía que no pudiera entrar en aquellos espacios donde millones de paisanos suyos habían perdido la vida tras un suplicio incalificable! 
Y llegó el momento de entrar en las cámaras de gas
      Al llegar a la entrada del pabellón donde estaban las cámaras de gas me armé de valor. Sabía que iba a entrar a un lugar donde unos años antes miles de gitanos y gitanas, hombres y mujeres, niños y niñas, acompañando a millones de judíos, discapacitados o de diferente orientación sexual, habían perdido la vida. Estaba nervioso, lo confieso. Pensé que lo mejor habría sido quedarme con el guía a la entrada, pero ya no podía dar marcha atrás.
      Una joven judía polaca que nos acompañó a aquel siniestro lugar nos dijo que los que iban camino de la muerte entraban tranquilos. Habían sido hábilmente engañados. Les habían dicho que iban a tomar una ducha para evitar cualquier tipo de infección o enfermedad y que luego irían a sus pabellones de residencia. ¡Pobres infelices! Primero pasamos por un pequeño recinto donde debían depositar cualquier cosa de valor que llevaran encima. Y, por supuesto, anillos, cadenas, collares o relojes. Luego pasamos a otra habitación donde los inocentes debían desnudarse enteramente y depositar en unos estantes sus ropas que luego, les decían, debían recoger. Y finalmente entramos en la cámara de gas. Una gran sala, obviamente sin ventanas y con capacidad para albergar a mucha gente. 
Una vez cerrada la puerta empezaba la “solución final”.
      Desde el exterior, con un sistema parecido al de una ducha, introducían cianhídrico o monóxido de carbono, así como el Zyklon B, un compuesto químico que liberaba grandes cantidades de ácido cianhídrico, un gas más pesado que el aire. Una página especializada describe así el punto final: “La muerte total de la multitud expuesta sobrevenía antes de 25 minutos. Como el gas actúa inhibiendo el ciclo metabólico celular respiratorio, las víctimas perecían por asfixia mientras sufrían espasmos y convulsiones.”
      Desde fuera, los verdugos miraban como morían los inocentes a través de un cristal grueso colocado en la puerta, y cuando comprobaban que todos habían muerto, la abrían para ventilar y llevar los cadáveres al crematorio.
      Hoy, 27 de enero, hace 75 años que los Aliados pusieron fin a esa terrible pesadilla, aunque me alberga el temor de que algunos grupos políticos, en esta convulsa Europa, no han aprendido la lección.
 
Juan de Dios Ramírez-Heredia
Abogado y periodista
Presidente de la Unión Romaní