domingo, 24 de enero de 2016

Compartir la profesión con una estudiante de grado de Educación Social



 
Cuando alguien llama a tu despacho y se presenta como una estudiante de grado de Educación Social que quiere hacer las prácticas en un centro de servicios sociales básicos del medio rural. En ese momento se te pasan muchas cosas por la cabeza, pero una de ellas, para mí la más importante, es pensar que es una oportunidad para que esa persona pueda entender y conocer las funciones de una Educadora Social en los Servicios Sociales de Atención Primaria desde la práctica.

Yo soy Educador Sociales, trabajo desde hace más de veinticinco años en un CEAS (Centro de Acción Social) en el medio rural, son los Servicios Sociales de Base en Castilla y León. Mi rol es de Animador/Educador Comunitario, además también he realizado estudios de magisterio. Por eso tengo claro que cuando se tutorizan unas prácticas de grado de Educación Social se debe partir de esta reflexión: “la enseñanza no sólo ha de estar basada en conceptos, sino que también en la trasmisión de destrezas y actitudes que pueden ayudar a consolidar la figura del Educador y de la Educadora Social.

Los primeros días de prácticas le informo de lo que es un CEAS, su estructura y servicios que desarrolla. El paso segundo es ubicarse, dónde estamos, nuestro territorio de intervención, el equipo, los programas, proyectos y acciones que desarrollamos, así como las prestaciones sociales que se gestionan.

Para que una tutorización sea efectiva, realmente se deben tener presente estos tres aspectos: el cognitivo, el emocional y el activo. Hablamos de cognitivo como la información que trasmitimos de una manera detallada sobre lo que son los servicios sociales de base y que funciones tendría un Educador y Educadora Social en dichos servicios. Lo emocional hace referencia a los derechos sociales de las personas, grupos y colectivos. Y finalizo con la parte activa en referencia a tratar de mejorar la calidad de vida de las personas y hacerlas protagonistas de sus propios cambios y desarrollo.

El alumnado en prácticas deber ver que el espacio de intervención es una realidad cambiante y susceptible de transformación. Por ello es necesario hacer hincapié que las funciones de los Educadores y Educadoras Sociales se desarrollan en cuatro ámbitos, desde el personal, familiar, grupal y pasando por el comunitario.

Otra parte importante del tutor de prácticas es plantear las competencias específicas del Educador y Educadora Social, posibilitando que se pueda hacer con una reflexión práctica sobre ellas. Para ello hablamos de conocer los recursos de la zona y ser capaza de empatizar con ellos. Tener una opinión critica y ser capaz de analizar la realidad. Ser comunicativo y abierto con los demás. La autoestima del profesional, tener una valoración de uno mismo. Ser capaz de controlar el estrés y las presiones derivadas del ejercicio profesional, es decir el autocontrol. Tener un alto conocimiento de nuestro trabajo como profesionales, ver nuestras limitaciones y consecuencias. Y por último el ser capaz de trabajar en equipos multidisciplinares, de una manera colaborativa y cooperativa.

Al final ayudaremos a la persona en prácticas a que tenga una visión clarificadora de lo que es nuestra profesión y que las finalice con una alta dosis de motivación para sentirse, en este caso, una futura Educadora Social. 

“Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo”.
Benjamín Franklin.
 
Samuel N.P.

2 comentarios:

Marta Macias dijo...

Una lotería y un autentico placer aprender todos los detalles de esta profesión de la mano de un gran profesional y una gran persona como tú.

Samuel Núñez Pestaña dijo...

Muchas gracias Marta, yo también aprendí mucho. Serás una buena Educadora Social.